viernes, 12 de octubre de 2007

La historia contada por...

Iniciamos esta sección con este pedazo de crónica firmada por uno de los mejores periodistas que conozco y está claro que como persona es un crack. Esta y otras de sus andanzas están en su blog de Heraldo de Aragón (Gira con Héroes del Silencio). Salud!

Ahora permitidme que os cuente una historia. Jorge, zaragozano, 28 años de edad. Trabaja como administrativo en una fundación desde hace siete años. Tiene un 70% de minusvalía, debido a una limitación de movimiento en los miembros inferiores. Durante 10 años le operaron infinidad de veces para corregirle su problema, y a consecuencia de ello perdió estabilidad en sus piernas, lo cual no le permite estar de pie por más de diez minutos seguidos.

A pesar de esta condición, es autosuficiente: tiene su propio piso, carnet de conducir y ha superado muchas de las barreras que afectan a la vida normal de las personas que sufren de minusvalías físicas severas. Jorge escribió a este blog un correo lleno de sentimiento, en el cual volcaba su frustración por no haber conseguido en su día entradas para ver a su banda favorita, Héroes del Silencio, y hacía constar su condición física. Cuando salió a la venta la primera de las dos fechas zaragozanas, el problema técnico en la venta a distancia le dejó sin opciones. Cuando salió la segunda, que exigía hacer fila en las tiendas sin distinciones de condición, ni siquiera se lo planteó. "Mi condición física no me permite esas esperas maratonianas". Juana, zaragozana, leyó el correo –que Jorge, según comenta, no quería ver publicado: era pura expresión de rabia- y escribió a su vez aquí, diciendo que podía cederle a Jorge dos entradas para el concierto del día 12. Heraldo.es , con la anuencia de la señora, puso en contacto a ambas partes. Hoy, jueves 11, Jorge, Juana y la hija de Juana se encontraron para tomar un café en Zaragoza. "Estaba nervioso, pero ella fue muy natural, muy cariñosa, y su hija también. Se ve que tienen un corazón muy grande. Conversamos de todo, de la vida… y la verdad es que enseguida tuve la impresión de que, a pesar de que nos acabábamos de ver por primera vez, la conocía de toda la vida". Juana apuntó que "Jorge no quiso mandar a nadie por las entradas, insistió en conocernos para que viéramos que lo que decía en su correo era cierto. Quedamos impresionadas por su afán de superación, y por su actitud general. Me alegra mucho haber ayudado a hacer realidad su sueño". Jorge estará en la Romareda, en el último concierto de la historia de Héroes en su Zaragoza (porque lo es, compadres, de no mediar sorpresas futuras) y todo aquél que conozca su historia antes de que las guitarras de Enrique y Juan empiecen a navegar en "El estanque", seguro que tendrá presente a este mozo y a esta señora. Para que luego digan que las historias de este calibre sólo se ven en el cine. No verán fotos de Jorge, ni de Juana. Ninguno quiere notoriedad expresa, ni falta que hace. Ya están unidos para siempre, y vosotros con ellos. A veces los finales felices no son ñoños… y un poco de confianza en el ser humano con tanto perro suelto sienta mejor que un carpaccio de ciervo con virutas de foie en el café Linacero (salud) o una cervecita fría de los Héroes en una noche de agosto, en la que uno cree encontrar el alma perdida que arrojó al mar. Con estas cosas en el guión, la gira 2007 de Héroes del Silencio se hace un poquito más grande, un "tantito" –órale- más inolvidable.

¿Qué? ¿Cómo se os queda el cuerpo?... pues recordad su nombre, el es Ferrer, Pablo Ferrer. Seguro que volveréis a saber de él.

PD: Me voy a ese last concert. Os contaré a mi vuelta. Mi madre está mejor y ya está en casa. La vida, a veces, es bella.

1 comentario:

ANGEL dijo...

Dramón plañidero