martes, 30 de octubre de 2007

Microcuentos

  • “Diario luminoso” La policía científica invadió de nuevo el pequeño piso donde apareció el cadáver. No había pistas sobre el crimen y los medios de comunicación no dejaban de hacer conjeturas descabelladas. Los políticos presionaban para que se resolviera el caso pero los CSI no hallaban nada. El teniente López echó a su equipo del apartamento y se quedó a oscuras intentando reconstruir lo sucedido. Desesperado volvió a rociar luminol por todo el piso como un poseso, mientras gritaba de rabia. Aún se oían sus pasos camino del ascensor cuando un brillo nuevo iluminó la estancia. El diario luminoso contenía las respuestas...
  • “Ella y canción” La JukeBox le guiñaba el ojo desde el fondo del bar. Agarró su cerveza y fue a su encuentro. Elia y la máquina se miraron de arriba abajo y tras el duelo, una y otra se concedieron una oportunidad. Acercándose a la pantalla, ella movió rápido el índice por aquel interminable listado. Lo que veía le pareció chino así que, arriesgando el todo por el todo y mirando hacia el techo movió el dedo en espiral y apuntó. La elegida para esa noche fue la 101. Después la moneda hizo el resto y nació “su canción”.