viernes, 14 de diciembre de 2007

Van Damme vs Norris& Chang

Así están ahora europeos- americanos y japoneses... dándose de leches por el cambio climático.

Europa, representada en mi mente calenturienta por Jean Claude Van Damme, se reta contre la pareja Chuck Norris y Jackie Chang, en la Cumbre de Bali para aunar esfuerzos que remienden el cambio climático que está a punto de "caer sobre nuestras cabezas"
Parece que Bush, se resiste a pasar a la historia por algo bueno y hasta altas horas de la madrugada decía que NO, de reducir emisiones de CO2, ni flowers... Hasta Al Gore ha ido para allá para avisarles que de seguir así la cosa va a ser jodía. Que en unos años el nivel de los mares puede anegar mucha tierra firme y que para empezar, este verano no habra hielo en el casquete polar (ni para un combinado ni para las bebidas de cola...) y ellos, erre que erre (ele que ele), que no.
Venga Van Damme, dale un buen gancho derecha y dejale k.o. Estamos animando...

5 comentarios:

ANGEL dijo...

Pues en época de cambios, no veo mal un buen cambio climático. Este ya lo conocemos demasiado y se hace aburrido, incluso predecible.
Y ¿quien te dice a ti que el nuevo no será para mejorar?.
¡Eso es poca fe en el futuro!¡Animo hombre/a que el presente es de las circunstancias, pero el futuro es nuestro!.

Hache dijo...

ja, ja, ja... y yo toda la vida pensando que eras pesimista...¡¡tienes un subidón de optimismo que para qué!! habrá que mirarselo.

jocv dijo...

Pues parece que esta vez ha ganado Van Damme, aunque más que por k.o. creo que ha sido a los puntos.
De todas maneras yo en este tema no me siento muy optimista, creo que hay demasiados intereses económicos para que todo siga igual que hasta ahora.

Phaloway dijo...

Yo voto por que la próxima cumbre se libre entre Micky Nadal y Ronald McDonald...
qué seraaaá... (ains!)

RAÚL dijo...

una mente muy amplia, diría yo, porque para que quepa toda esa imaginación ya me contarás!! esperemos en cambio que no sean imaginaciones nuestras el hecho de que el tío chuck esté pasando por el aro de la sensatez.