miércoles, 23 de enero de 2008

PÁSALO

Iratxe, en su viaje a Zaragoza, me hablo de un libro. Un comic. Se llamaba "Píldoras Azules". Al principio no le presté mucha atención...¿un TBO?... pero con pasión dialéctica me fue desgranando más sobre la historia y su autor, y decidí que era hora de recuperar las viñetas, ¿qué pasa? ¿que si las historias son con dibujos ya no son adultas? ¡pues no quiero ser adulto! (esto es un pensamiento que tuve tras leerlo), al grano...
Que como las cosas buenas de la vida se conocen, hablando de ellas, os recomiendo que leáis este cómic, o este pedazo de obra autobiográfica con guión y dibujos de Frederik Peeters .
Yo lo regalé a alguien a quien aprecio mucho y de cuyo criterio me fío y le gustó también... (toma, y toma)
Y si no me creéis, os apunto algo de lo que se ha dicho sobre él. Ale. Al lío...
Comentario por Antoni Guiral Brutal. Un mazazo a la conciencia. Da igual lo que uno u otro pueda escribir sobre este libro. Leerlo es vivirlo, y con Píldoras azules, como con cualquier pieza de arte que conmueve, se remueven muchas cosas. Peeters, no un recién llegado pero joven como autor, utiliza el género autobiográfico con una ética privada, como todas; valiente, dispuesto a compartir, a desnudarse, para que todos, de alguna manera, podamos reconocernos. Comparte un retazo de su vida, uno de ésos que en otras manos acaba en folletín degradado, explotando sentimientos básicos; Peeters no cede a la moralina, no quiere dar ejemplo, sólo busca preguntas y respuestas, y vive. En esencia, Píldoras azules es la historia de amor entre un joven dibujante de tebeos y una mujer afectada por el virus de inmunodeficiencia adquirida, como su hijo de tres años.... (y hasta aquí os podemos contar)

1 comentario:

Iratxe dijo...

Ooooo, ¡os ha gustado!. Espero no encontrarme nunca con un rinoceronte blanco en el portal de casa, me da mucho miedo. Pero me encantaría pasear en mi Mamut y poder hablar sinceramente con él, ya va siendo hora.