lunes, 9 de junio de 2008

Irreflexiones

En estos días que corren y en ciertos trabajos, como el mío, se considera a las personas como yo unas ingenuas, y se nos llama "optimistas" con tono burlón. He de deciros que a mi entender y con la experiencia que dan los años, -que no los aparentaré, pero los tengo-, si hay un tipo de personas que mueve el mundo ese es el de los ilusos y los optimistas. Intentan que haya buen rollo allí donde estén y ser siempre educados, aunque por dentro estén hechos polvo. Ojo, no son unos testigos de Jehova, todo el día con la sonrisa y la mirada inquisitiva. Pongamos unos ejemplos para saber diferenciarlos del resto de los mortales...
Si su teléfono no suena, o no le llega la carta que espera, pensará que hay huelga de funcionarios o se ha caído la línea. Eso, le animará a ser quién dé el primer paso y llame o escriba a ese emisor que se hace esperar. Y todo, siempre con ojos como platos!!!
Una persona menos ingenua y más "preparada" para la vida, pensará -seguramente con razón- que no le quieren llamar ni escribir porque "pasan de ella" y, lejos de pedir justificaciones, enterrará en el olvido al emisor tardano y con todo su odio, de paso. O será falso como la falsa moneda y en el próximo encuentro fingirá no haber echado en falta esa comunicación. Con ojos esquivos y medio achinados!!!
Vamos, que aunque alguien (nos) quiera dar puerta a un optimista, aún en su peor momento del peor día, del peor mes, bla, bla, bla..., eludirle o dejarle en la página de atrás,... será algo difícil. ¿Quién puede desprenderse de un optismista y un poquico inocentón?, ¡no habrá manera de que se nos sacudan de encima!... ¡Si es que somos un encanto! ¿o no?
Era mi manera de desearos una fantástica semana (ji, ji,...)
Y también de que me reforzaráis el lado rosa de la vida, que últimamente, falla...
¡¡¡Es que las huelgas de funcionarios y las interferencias telefónicas me están afectando muchísimo!!!

3 comentarios:

jocv dijo...

Eso, la culpa siempre a los funcionarios...ja,ja,ja,...es broma . No cambies nunca... ( y no creo que nadie te quiera dar puerta ).

angel dijo...

Girando hacia la izquierda el anillo del zoom hasta una distancia focal estándar, se alejará el primer plano que teníamos excesivamente magnificado y que nos ocupaba toda la imagen, para, al abrirse el encuadre, adquirir las proporciones naturales y la sensación de distancia correcta. A la vez en el nuevo campo que nos aparece en el visor, más amplio, aparecerán elementos que antes quedaban ocultos en la angostura del ángulo empleado, y que seguramente podrán contribuir a enriquecer la composición.

Iratxe dijo...

AHhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Pero cuanta razón tienes. Para rematar en mi cabeza suena todo el rato:

Eres como una espinita
Que se me ha clavado en el corazón
Suave que me estás matando
Que estás acabando con mi amor

Los lunes los bioritmos están por los suelos hasta el atardecer... igual es eso...