domingo, 8 de junio de 2008

Paseante dominical... basculante

Entre semana no me percato de su presencia, pero los fines de semana, sobre todo los domingos, adquiere el peso que realmente tiene en el seno doméstico. Se llama "la báscula" y aunque es muy nueva, su objetivo es el mismo que el de su predecesora. Solo que ésta es de cristal y digital, y la otra era de plastiquete rosáceo y aguja engañabobos.
Cada vez que alguien se dirigía a la madre de la actual báscula se le decía,... "tranquilo, a lo que salga réstale un kilo porque no es precisa". Pero claro, a la nueva se le atribuye la concreción más sibilina y nadie alude ya al réstale ni al súmale.
Será por eso que ahora no está en el baño sino bajo un armario. Al principio, pensé que era por la fragilidad del material pero cada vez tengo más claro que no. ¡¡¡Es porque nadie quiere saber su peso real!!! Y otro tanto en contra de la báscula es que vamos de cara al calorcito por lo que nuestra ropa es más ligera y no podemos aferrarnos a la excusa de... ¡este jersey tipo evomorales debe pesar dos o tres kilos, no veas como abriga...!
Creo que solo será útil cuando llegan visitas gorronas a cenar. Que a mitad de zampeo se van al wc para hacer más hueco y entonces, ven la báscula y se pesan. Sin pedir permiso a nadie ponen sus plantas sobre la frágil balanza de la nueva era y ésta, toda ofendida les salta con... 103,200
TOMA! Es una forma totalmente sutil y muy profesional de lograr que el plato de jamón baile más en la mesa y nos llegue un poco. Aunque si estáis hartos de visitantes hambrientos os recomiendo la báscula parlante. Porque tiene el mismo efecto en el pesador pesado y además, con el tono de volumen adecuado, todos podremos saber el sobrepeso del pisabásculassinpermiso.
En fin, que ésta, la de casa, seguirá bajo el armario pero si venís y la véis, yo que vosotros no subiría, es malvada por lo sincera y los números se leen demasiado nítidos hasta con dos copas.
De nuevo el género humano inventado aparatos que le complican la vida ¿alguien lo entiende?

10 comentarios:

jocv dijo...

La mía es casi igualica ( salvo que cuadrada ) y no me creo que tú le tengas que tener ningún miedo.

Anónimo dijo...

yo me fijo en mis pantalones vaqueros, si me caben o no?? ese es mi medidor de kilos


Bss

Hache dijo...

no, yo la miro con recelo pero ¿a que cuando veis una báscula en el wc de amigos o familiares sentís las obsesión de subir en ella?

jocv dijo...

Jo, pues la verdad es que no, también es cierto que lo hago con frecuencia en mi casa y como la tengo en el baño, lo hago antes de ducharme y sin ropa, para que la medición sea lo más precisa posible.

Hache dijo...

sí porque los vaqueros, al final, dan de sí. Vamos, que ni recien lavados quedan como un guante, así que... si ya se quedan estrechos uy, uy, uy..

Anónimo dijo...

otra manera de saber si aumentaste el peso, es que alguien te coja en brazos, dia tras dias, y te lo valore y te lo diga...............................


Verdad?????


Bss

Hache dijo...

No parece mal método. Pero tampoco queremos lesionar a quien tanto nos "sopesa"... je, je...

Creo que es un ejercicio peligroso para la espalda y vertiginoso si el portador no nos da seguridad, pero si todo va bien,... ¡era bonito!

Anónimo dijo...

Seguro que tu peso es como el de una pluma, y es verdaderamente un placer el llevarte al cuello.

Un beso


Bss

Hache dijo...

llevar a alguien al cuello, es y será siempre una condena... no lo olvides. Y pluma, pluma,... bueno para levantar grandes pesos en construcción también se usa una "pluma",... fíate...

Anónimo dijo...

Vale me rindo.....................


Bss