viernes, 26 de septiembre de 2008

Botas favoritas

¿Tenéis un par, supongo? Quizá estén reviejas pero cuando uno se las pone es... impresionante. En mi caso la sensación solo se consigue con unas botas tobilleras negras de cordones. Sí, esas. Tengo una versión con hebillas que aún me gusta más, pero esa, ha muerto en una reciente excursión entre barro y lluvia por el Matarraña. Cuando me las pongo - las botas negras con suela blanca - es como si saltara, más que andar. Me siento, en planeta aparte. Tienen como muelles en las suelas. Con esas botas, hay días que da gusto caminarlos... con esas botas amigos, ¡suena música! PD: Peinaré la ciudad hasta encontrar otras botas como las negras de hebillas. Oh! Qué feliz he sido con ellas... al usarlas no dejaba de tararear esta canción...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Las botas no sólo están hechas para caminar, ¿verdad?.

fdc