lunes, 23 de febrero de 2009

Como ir en bici...

Me río de la frasecita... Yo tardé bastante en ir en bici de dos ruedas y, realmente, no se me ha olvidado, pero hay otras cosas que... ¡se disipan y desaparecen! Hacer albóndigas, por ejemplo. O tigres, o lentejas,... menos mal que tomé apuntes un día... ¡Yo! que rozaba la estrella Michelín con mis pequeñas bolitas de carne picada y delicadamente especiada... Quizá es que soy disléxica (no reconocida) y los conocimientos de habilidad pasan de un hemisferio a otro y se pierden por ahí. Será que solo lo de la bici permanece y todo lo demás,... ¡como lo del huevo y el pan rallado! ¿Qué va antes? ¿Y si en vez de pan rallado es harina? ¡Es un horror!... Y claro, de otras cosas mejor no hablar. En algunas no me importaría partir de cero. Aprender todo desde el principio. Con ojos como platos y boquiabierta. Hacer papiroflexia, nadar en todos los estilos, bailar el hullahop, hacer llaves de judo,... ¡Eso si que eran cosas prácticas!
Y no las que ahora eclipsan mis hemisferios de cuando en cuando. Porque mientras escribo, ahora, en este blog con, digamos, el polo Norte de mi vida, en el Sur, ese al que nunca me dejaron ir, están incomunicados (por las fuertes nevadas, intrínsecas al luga, se supone) Pese a todo, algo me obliga a estar constantemente en esa dirección. Mi "meca" particular. Deben haber enterrado allí un imán gigantesco y yo soy de puro metal. Por una punta en más y por otra en menos, girando aleatoria, buscando mi sur. Y eso, ahora que lo pienso, también es como ir en bici, pero a algún lugar. Porque para eso aprendemos a pedalear ¿no? Para alcanzar nuestros polos opuestos. ¿O quizá, para huir de ellos?

1 comentario:

neo dijo...

si eres de puro metal, tarde o temprano terminarás por alinearte con el sur. A menos que cambien el imán de sitio y enontces girarás con él. No importa lo que te hayan dicho o lo que hayas tenido que hacer. Acabarás mirando al polo que más te tire. es física.
es posible que no se te haya olvidado ir en bici porque lo interiorizaste como alogo involuntario, como andar o girar la cara cuando estás hablando con alguien y estornudas. Sin emabrgo, otras cosas que no convertiste en hábitos, hay que machacarlas hasta que se te metan en la cabeza. a mi madre no hace falta preguntarle qué va primero, si el hhuevo, el pan rallado o la harina. y supongo que a la tuya tampoco. De todas formas, de toda la lista de asuntos pendientes, puedo echarte una mano con algunos. Albóndigas, lentejas, papiroflexia y llaves de artes marciales. Con el hullahop siempre fui torpe y nadar, a duras penas me mantengo a flote. pero bueno, si me necestias, dame un silbidito.