jueves, 5 de febrero de 2009

Extrañamente familiar

Ayer volví a ver a esa mujer. Casi no nos conocemos, de hecho nuestros temas de conversación están muy limitados. Si estuviéramos encerradas en un ascensor no hablaríamos ni del tiempo. Y lo digo yo, la doña "hablo incluso bajo el agua" Sin embargo, no hace falta hablar. Ella me mira a los ojos y me desarma. Sabe lo que me pasa solo con una mirada y yo lo noto, lo que hace que intente esconderme bajo una piedra para no tener que darle explicaciones. Me apunta con sus ojos verdes y dice ¿Cómo estás? y lo que para todo el mundo es ¡bien, todo estupendo! con ella suena a mentira podrida. ¡Es una sensación extraña, extrañamente familiar! Tanto que da miedo. Espero que ella guarde mis secretos...

6 comentarios:

neo dijo...

ummm.... esto me suena. y creo recordar que era peligroso. Mucho ciudado con los ojos que saben mirar...
bezoes

neo dijo...

es más, no se te ocurra fiarte de unos ojos verdes. Son mentirosos, embaucadores, serpentinos, traicioneros.... mucho mucho cuidado. Que los ojos oscuros somos muy confiados y se nos lee enseguida.

jocv dijo...

Bueno Neo, primero me llamas cafre ( a mí y a todos los futboleros ), y ahora esto de los ojos verdes. Si me conocieras iba a pensar que era algo personal..ja,ja,ja.

ald dijo...

Ya se lo que me dices.

Anónimo dijo...

Quiza no sea extraña y la extraña seas tú.

Lo has pensado????


Uno es extraño, o ve extraños????

Hache dijo...

No me extraña nada que me hagas esa pregunta...