miércoles, 22 de abril de 2009

Haciendo natillas

¿Hay algo más relajante?
Mientras la leche se calienta, no puede dejarse de remover, para que las natillas no se peguen, ni rebosen,... Merece la pena ese lento y concienzudo ejercicio de girar la cuchara de madera en círculos precisos, una, dos, tres, hasta cuarenta vueltas he llegado a contar. El líquido va adquiriendo el color dorado y la casa entera huele que da gusto. Si pudiera ser un estado de ánimo, el olor de mi cocina, en ese momento, es la tranquilidad más absoluta. Paz y armonía, puntualizaría yo. Solo el sonido de la cuchara mientras recorre el cazo, y la leche en ebullición... Cuando hago natillas, siempre pienso en compartirlas con alguien. Hoy, he invitado mentalmente a cenar al chico interesante. De primero, ensalada de tomate con bonito. Croquetas de segundo y para remate, ¡mis natillas! ¡Bien colmadas de canela!...
El señor interesante, posiblemente, nunca las comerá, porque, posiblemente, nunca me conozca. Sin embargo, sin que él lo sepa le he invitado a cenar, comer y desayunar unas cuantas veces (natillas y otras cosas) No estaría mal que el azar, de vez en cuando, se saltará todos los pasos previos y dejara, a personas como yo, ir directamente al postre. Sin tener que pasar por el "Hola. Me llamo tal" "Mi comida preferida es tal" "Nací en martes de año bisiesto"... ¡ACCIÓN!... Sería justo que en días como hoy, al terminar de verter las natillas en sus cuencos el señor interesante llamara al timbre, y acompañado de una buena botella de vino dijese, "ya era hora de que nos conociéramos". Claro, que eso solo pasa en las películas,... (Voy a ponerles una galleta "maría" en todo lo alto)

7 comentarios:

neo dijo...

ya sé que esto está muy complicado y que la vida no es justa y que la gente interesante escasea.... pero mientras tanto, ¿podrías darme la receta de las natillas? yo hago croquetas, pero supongo que ´la idea es la misma.... perder pensamientos en la pala que da vueltas y autoadjudicarte calorías... tal vez un día aparezca un crítico gastronómico que te sepa apreciar.

Anónimo dijo...

Yo también la quiero. Y la receta también.
Y ten confianza, que hay veces que las películas se hacen realidad. Y hay vidas de película. La tuya lo es. Dentro de nada vas a publicar un libro, y lo que te queda... Así que sonríe y a disfrutar.
Y seguro que algún día el señor interesante llamará a tu puerta, y va a probar las mejores natillas del mundo, ¿a que sí?.

Un abrazo, cocinera Hache.

fdc

jocv dijo...

Si tu habilidad en la cocina es solo la décima parte que la que tienes con la pluma, ese postre estará buenísimo.

Hache dijo...

Vamos, que sepáis que ¡tengo mucha pluma! juas, juas,...

P.D.:Sí que me salen ricas las natillas, sí.

Joaquin Cirac garcia dijo...

Os veo muy exigentes. O muy pesimistas...Me refiero a lo de los hombres, o mujeres supongo, interesantes.
Es que yo creo que hay cantidad de hombes y mujeres interesantes.Os voy a hablar de un hombre para mi "interesante".
Es mayor, ochenta y un años. Muy fumador y pequeñito fisicamente.
Vive en mi pueblo, Caspe, en el casco antiguo. En un barrio que primero fue musulman, luego judio y, como podeis suponer, finalmente cristiano.
Ahora las miserias de Africa y el desarrollo agricola de esta zona, ha hecho que los descendientes de aquellos "moros" que desarrollaron el urbanismo de este barrio del que os hablo, y nos dejaron su cultura y sus sistemas de riego aun no superados, han vuelto para convertirse en "recursos humanos" para los nuevos "caciques agrarios".
Y ahora vuelven a ocupar estos barrios degradados donde los autoctonos ya no quieren vivir.
Y en la calle donde vive este hombre, Barrio Verde se llama,viven muchos "magrebies" y "pakistanies".
Y, justo al lado de la casa de este hombre, vive una familia "magrebi" Un matrimonio y cuatro hijos.La mayor Fátima, una niña de doce años, deficiente mental.Como podeis suponer los padres trabajan en lo que pueden.Y muchas veces esta niña deficiente, que durante la jornada escolar es trasladada a un Centro Especial, podria convertirse en un problema para algun trabajo de la madre.

Y aqui aparece este señor de 81 años.El se preocupa de atender a la niña. Se sienta con ella en una especie de banco de piedra que uno de los recovecos de la calle crea. Y habla con ella con cariño.Le ofrece alguna "chucheria", la cuida como yo cuido a mis nietas

La calle es muy estrecha.Apenas puede pasar un turismo.No pasan muchos pero cuando lo hace alguno hay que abandonar el banco de piedra. Y entonces, cuando aparece el amenazador vehiculo, este hombre se levanta y con todo el cariño y cuidado del mundo coge con sus manos las piernas de la niña y las coloca sobre el banco de piedra hasta que pasa el coche.Despues, con el mismo cariño y cuidado,vuelve a colocarlas en la calzada de la calle.
A veces me siento con ellos. Y me cuenta cosas de su vida.Ha sido muy dura.Nacido en Andalucia se ha recorrido España trabajando en lo mas duro hasta recalar en este Bajo Aragon donde se jubilo y vive.
Por eso entiende mejor que nadie a estos nuevos "caspolinos" que, como el un dia, recalan en nuestros campos para hacer las faenas que nosotros no queremos hacer.
Por eso entiende el "drama" de sus vecinos y les ayuda todo lo que puede.
Y, sabeis una cosa, a pesar de lo dura que ha sido su vida no hay resquemor en su voz.Ni queja alguna contra nada ni contra nadie.Y creo que es feliz con su mujer con la que vive en una casa "vieja" de una calle "estrecha". Y tambien con esa niña que ha entrado en su vida
Y cuando estamos hablando, a veces, de repente, mira a la niña deja de hablar y ,sacandose un pañuelo de papel del bolsillo, le limpia la comisura de los labios recogiendo la saliva que su deficiencia le impide tragar.

De verdad que no me importaria degustar con Fatima y este "hombre interesante" esas natillas tan apetitosas con la "galleta Maria" encima.

Salud

Anónimo dijo...

Hola!!!! Llegue a este blog porque escuche hablar de ti en Aragón Televisión y tu presentación en Fanac (enhorabuena!!!)y que suerte tuve porque me gusta muchisimo.
Me ha encantado este texto con el que me siento tan identificada (aysss como me gustan las natillas y aún me gustarían más comiéndolas con un chico interesante, pero eso es mucho más dificil que la receta que te piden por aquí)... en fin voy a seguir leyendo.
Hasta Pronto!!!
Ra

Hache dijo...

Hola Ra, encantada de verte por casa. Pasa cuando quieras. Ahora estoy especializándome en el arroz con leche. Siempre con canela, por supuesto. Besotes.

Y Joaquín, ¡estoy contigo en todo! ¡Preciosa historia la que nos has dejado! ¡Gracias!