sábado, 30 de mayo de 2009

Nada por dentro, nada por fuera

Todavía se oye el eco de mi voz, ciertamente fue un gran grito. Se escucha nítido a pesar de la distancia... y del tiempo. Recuerdo el momento en que le regalé mis palabras. Mientras dormía, le abrí la boca, me agarré fuerte de sus incisivos y tomé la precaución de llevar chubasquero para no calarme de su aliento hasta los huesos... (una pena no haber cogido linterna, hubiera visto con claridad hasta la punta de sus pies... pero eso vendrá después,...) Miré hacia lo oscuro y con media cabeza dentro de sus fauces tomé todo el aire que pude y le arrojé con decisión, y en voz muy alta, un primer y último ¡Te quiero!...
Mi único "tequiero" fue largo para que llegase a todos sus rincones. Y aún lo es más su reverberación. Más de dos años lleva golpeando con su laringe, esófago, píloro, riñones, pulmón izquierdo, a veces derecho, regresa a la boca, lo envuelve de saliva y vuelta a empezar. Como esas máquinas de pinball tengo a mi último rastro de emoción, chocando huérfano en su cuerpo hueco. No hay nada allá abajo. Y mi voz del pasado recibe el castigo que solo la lengua casquivana debiera sufrir. Si me hubiera asomado a sus adentros con linterna habría descubierto que allí, no había nada. Todo es puro atrezzo, ilusionismo clásico. Cartón piedra, sin profundidad ni perspectivas. ¡Nada por dentro, nada por fuera!
P.D.: No quiero recuperar esas dos palabras ya, pero me reconcome haberlas dejado allí. Fui una inconsciente y ahora no tengo otras de recambio...
¿Seré otro quinto piso en alquiler sin muebles ni persianas?

5 comentarios:

neo dijo...

Salta encima de su tripa a ver si le salen fuera las palabras y te las devuelve. lo único que con el fuelle de aire que sale, te las devuelve pronunciándolas, como aquel "farolero" de la princesa prometida.... poque era farolero, ¿verdad? nunca creí que fuera "amor verdadero"....
disfruta del finde...
PS gané el concurso de disfraces!!!!

Anónimo dijo...

Muy bonito lo que has escrito, Hache. Aunque también triste...
Espero que recuperes esas dos palabras algún día. Y sino ve a los chinos, que seguro que allí las venden...

Un abrazo fuerte y que pases muy buen finde.

fdc

Sara Lasheras dijo...

Es imposible que una persona que es capaz de escribir y sentir así no venga de serie con esas dos palabras de repuesto. Anda, mira bien, seguro que están por algún sitio.
Ah! Y eres un loft precioso, con enormes ventanas y miles de posibilidades. Pero hay gente que se apaña mejor con un trastero, hija. Depende de los recursos y las necesidades que uno tenga...

Anónimo dijo...

Sara preclara... cartón piedra? Coño...

Hache dijo...

¡Cartón piedra!