domingo, 24 de mayo de 2009

Paseante Dominical (por los tejados)

Mi viaje ha comenzado a medianoche, con la lluvia repicando en las tejas, devolviendo a mi skyline particular el brillo de sus primeros días. He recorrido los tejados más altos y los más bajos, rojos, verdes, negros, cochambrosos y nuevos a estrenar. He saludado a todos los gatos del barrio y he descubierto donde se esconden las palomas a la espera del sol.
En mi deambular nocturno, lleno de ojos láser y el sonido amable y relajante de la lluvia, me he creído voladora. ¿Acaso no era la humana más alta de la ciudad? ¿Acaso no se podría asegurar que estaba más cerca del cielo que ninguno de vosotros?...
He estado un rato sentada, bajo la lluvia, en una chimenea de ladrillo gris,... pensando en esto y lo otro, y vaciándome de todo a la vez... Al abrir los ojos volvía a estar en mi cama, con la sensación de haber dormido eternamente, ganas de levantarme y comerme el domingo.... lo he cafeinado primero y lo he cubierto de mermelada después. Todo mirando hacia afuera, de puertas y ventanas abiertas... Con ojos nuevos, con la piel erizada por la brisa,...
Y ahí, entre sorbo de café y compota de frambuesa, sentada en equilibrio sobre el tejado, descalza y tostada de sol y viento,... Justo ahí, rodeada de pájaros de vuelo hipnótico y el interminable doblar de cien campanas,... Justo ahí y en "ese ahora" me he dado cuenta. Vuelvo a ser yo. La de ayer, anteayer más bien. ¡Me ha costado reconocerme después de tanto tiempo pero aquí estoy otra vez! Saboreando los momentos, caminando sin retrovisor, y sin echar de menos.
¿Será un efecto placebo?... Habrá que vivir para comprobarlo. Me quito los zapatos y salto de nuevo a los tejados, ¿hay un placer mayor?...

1 comentario:

neo dijo...

podría mejorarse.... con la canción famosa de chim-chimee-nee chim-chimee-nee chim chim che ri
y haciéndote amiga de los deshollinadores.
un besoteh