miércoles, 17 de junio de 2009

Sfumato

Cuando alguien desaparece de nuestra vida no se vuelve transparente, al menos en los mil primeros años. Es un lento proceso de descomposición química, física, etílica,... El primer paso es el sfumato. Los bordes se desdibujan, la persona es menos persona y más espectro. Una pena no dominar la técnica de Leonardo y poder "sfumatar" todo lo que se desvanece, sin aguardar uno o dos milenios.
Cuando alguien desaparece de nuestra vida, quizá nosotros nos volvamos transparentes, por eso durante mil o dos mil años no nos vemos en los espejos, no reconocemos nuestra voz, arrastramos los pies en vez de andar.
Ojalá la gente se evaporara en colores vivos. Ayer lo pensé. Cuando vea un globo volando, en todo lo alto, robado por el viento de la mano de un niño, pensaré que es otro que se va, otro espíritu que osa desaparecer, pero esta vez le seguiré con la mirada, le clavaré las pupilas hasta que no sea nada ya. Ni globo, ni ausencia. Y todo en diez o doce segundos. Sfumato express para viajeros solo ida.

7 comentarios:

MARIBEL dijo...

Nunca me canso de leerte.
Un beso

neo dijo...

no hace falta sfumatear a nadie... la gente no se va mientras los recuerdes. siguen vivendo en tu memoria tal como fueron, tal y como los quieras recordar. allí es donde pupeden ser libres, donde no hay fronteras, ni dudas, ni miedos, donde pueden ser ellos mismos por toda la eternidad.

un beso sfumato

Anónimo dijo...

Yo tampoco me canso nunca de leer a esta chica.

Besos y que pases muy buen finde, Hache.

fdc

Jorge dijo...

Para mi y mucha gente con la que he hablado esto, se dice que es la última imagen de su vida con la que la recuerdas. Por eso (y me ha pasado varias veces) los cadaveres es la última muestra de un ser con el que quizás haya compartido muchas vivencias, pero al final el último flash es ese. Sino me quedaré con alguna pequeña anecdota que puede ser trágica o divertida.

Hache dijo...

Yo hablaba de vivos, pero me quedo con todos vuestros apuntes. Buenas noches.

neo dijo...

yo también.

angel dijo...

yo también