viernes, 10 de julio de 2009

Bilbaína

Esta ciudad es adictiva, sus calles, sus edificios, sus pintxos,... He paseado en mitad de la noche a la sombra del Guggenheim, he cruzado sus puentes, me he sentado en un banco en mitad de un paseo arbolado,... ¡me gusta! Pero después del concierto de ayer, de ver a mi Dave y mi Martin a un metro de distancia, ¡respirando el mismo aire!,... Cada canción era un latido, una punzada del cerebro al corazón y vuelta a empezar. Cuando nada te quede ya, Hache, (me decía a mi misma), recuerda que siempre te quedará Depeche Mode. Siempre ahí, a un metro de distancia,... Ayer fue el día más feliz de mi vida, sonará quizá duro o ingenuo, pero no lo es. No espero nada más. Ya no lo necesito...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro muchísimo que lo pasaras genial. Sigue disfrutando.

¡MUACSSSSS!.

fdc

Jorge dijo...

Esperaba que escribieses la crónica del concierto de Depeche Mode y que si cantaron las canciones q a mi me gustan como "Enjoy The Silence", "It´s Good" y sobre todo la bestial: "Just Can't Get Enough" las disfrutases tanto como cuándo las oigo en casa o en cualquier otro sitio.