miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cofre del futuro

Voy a enterrar un cofre mágico entre los post de este blog. Y voy a olvidarme de que lo he hecho. Guardaré dentro las sensaciones que tengo ahora mismo. Para que no se pierdan. Para que pueda disfrutarlas cuando todo deje de tener sentido. Aquí van mis chistes malos de hoy en la sala de edición y todo lo que nos hemos reído los allí presentes. Creo que hemos llorado de la risa. Soy una auténtica payasa... Quiero que suene la canción de Bowie que me ha acompañado esta mañana al trabajo. The man who sold the world. Por ejemplo. Voy a soplar las ideas para un par de cuentos que me han venido a la cabeza mientras sacaba el café de la máquina. Todo quemaba y he tenido que correr para apuntarlas en un papel y no abrasarme los dedos, (respectivamente) Sería estupendo conservarle en la memoria mientras fuma en la zona de humos común. ¡Cómo me gustan sus movimientos! Y espero que quepan todos los destellos que me produce el chico que salió de la tarta. Ojalá pudiera guardar eternamente sus benéficos efectos. Quizá cuando vuelva a leer esto me lo haya comido, quizá. Ahora mismo no me importaría,... ¿Seré una caníbal en el futuro? Si no me contestas entonces, igual la respuesta es sí. Voy a ir colocando entradas de blog sobre estas palabras,... mientras tanto mira el péndulo, mira el péndulo, duerme, ahora feliz, feliz,... ( con permiso de El Niño Gusano) 1,2,3,... 'olvídate de este post, ya'

1 comentario:

La Rodriguez dijo...

Hola chica,
Como decía Ann en Cosas que nunca te Dije, tú también estás en lo cierto.
Tendríamos que guardar trocitos de felicidad, bolsitas de risa, puñados de bes os, lotes de abrazos y raciones de ternura.
Deberíamos guardar algo de felicidad para cuando no tenemos, para cuando somos desgraciad@s, igual que guardamos pasta, sal y legumbres en la despensa para no quedarnos nunca sin nada.
Sí, yo también debería hacerlo y evitar dejar esos post llenos de amargura que ya no apetece leer.

Buena idea. Saludos.

Mònica