sábado, 17 de abril de 2010

Buscando al poeta

  • Yo voy soñando caminos
  • de la tarde. ¡Las colinas
  • doradas, los verdes pinos,
  • las polvorientas encinas!...

    • ¿Adónde el camino irá?
    • Yo voy cantando, viajero,
    • a lo largo del sendero...
    • —La tarde cayendo está—.

      Antonio Machado y yo

    • En el corazón tenía
    • la espina de una pasión;
    • logré arrancármela un día;
    • ya no siento el corazón.

    • Y todo el campo un momento
    • se queda, mudo y sombrío,
    • meditando. Suena el viento
    • en los álamos del río.

    • La tarde más se oscurece;
    • y el camino se serpea
    • y débilmente blanquea,
    • se enturbia y desaparece.

    • Mi cantar vuelve a plañir:
    • Aguda espina dorada,
    • quién te volviera a sentir
    • en el corazón clavada.

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