martes, 29 de junio de 2010

Soy una miedica

Nada de escalar, ni bucear, nadar poco y mal, ni hablar de rafting, vuelo sin motor y hasta da vértigo ir en bici por la carretera o la ciudad... Soy una miedica. Y casi todo se me hace cuesta arriba. Por eso, llegar del alba al atardecer, supone toda una aventura. En los minutos del día más torcidos, puedo caer herida de gravedad. Sufro, pataleo, me culpo, me intento reinventar pero es misión poco posible. Soy una tímida, y temerosa señorona y cada día que empieza, para mí, un enorme reto por superar. No te extrañe entonces que no pueda ni mirarte a los ojos o hablarte con naturalidad. No es que no quiera, es que me resultas un Everest entero.

3 comentarios:

Miguelito dijo...

Jó, hache. No eres miedica. Al menos no tanto como dices. Tu te atreves a decirlo, nosotros no...

angel dijo...

A decirlo y a hacerlo,... aúnque sea con el esfinter "apretao"

Hache dijo...

Cada vez me resulta más difícil. Ni apretando ni sin apretar. Voy a encerrarme en casa para siempre y pediré comida por Internet, ja, ja,... Me hare autofotos para que veáis que sigo viva y pediré libros a las bibliotecas para tener contacto con otros "humanos". No abriré la puerta ni al cartero ni al del gas. No tendré gato. Creo que es la única forma de dejar de ser miedica, ¡hacerme invisible!