martes, 24 de agosto de 2010

Por ti, Edith, y por mi

Edith Piaf. Non je ne regrette rien

  • No, no lamento nada
  • No, nada de nada,
  • No, no lamento nada
  • Ni el bien que me han hecho,
  • Ni el mal,
  • Todo eso me da igual
  • No, nada de nada,
  • No, no lamento nada.
  • Está pagado, barrido, olvidado...
  • ¡Me importa un bledo el pasado!
  • Con mis recuerdos
  • He encendido el fuego,
  • Mis penas, mis placeres…
  • ¡Ya no los necesito!
  • Barridos los amores,
  • Y todos sus temblores,
  • Barridos para siempre,
  • Vuelvo a empezar de cero.
  • No, nada de nada,
  • No, no lamento nada.
  • Porque mi vida,
  • Porque mis alegrías,
  • Hoy comienzan contigo

Porque hoy partimos otra vez de cero, Edith, y lo demás no importa

7 comentarios:

angel dijo...

;)

Marcos Callau dijo...

Perfecta manera de comenzar de nuevo

Hache dijo...

Nuestros recuerdos deberían caducar como los yogures, siempre habría hueco en la nevera y elegiríamos siempre los de mejor calidad y no los que tienen sospechosos descuentos

angel dijo...

Nuestros recuerdos –esos recuerdos– no caducan, forman parte de nosotros para siempre, pero aprendes a aceptarlos y convivir con ellos. Al final cuando te vienen a la cabeza y los recibes simplemente con una tenue sonrisa de nostalgia, es que ya están asimilados.

Miguelito dijo...

Para mi, hoy, tu mejor entrada.

Hache dijo...

Merci,... Pero puedo sorprenderte aún, ya leerás, ya,... ;)

Adech Propio dijo...

♥ Genia!!!!!!
Es imposible desglosar mas los pensamientos!!!!
Hace dias no me pasaba por tu blog y dejame decirte que cada vez que lo hago me gusta mas y mas!!!