miércoles, 25 de agosto de 2010

Schhh!

Lleva tres días sin parar. De acá para allá con maletas, cajas, bolsas,... Además del cansancio físico, ha tenido que librar una dura batalla con las emociones. Dejar su casa, su preciosa habitación, no ha sido fácil. En ella ha soñado mucho, ha llorado, ha reído, ha oído miles de canciones, y ha pasado horas mirando por su ventana. Pero su esfuerzo, casi via crucis, tendrá premio. Encontrará una nueva ventana con patio y tejados por la que mirar. Y antes, se dará un garbeo por París, porque sí, porque ella lo vale. Ahora, dejémosla soñar. Su póster se ha caido de la pared pero duerme apaciblemente. Parece tierna e inocente pero no os fieis, ¡ya estará maquinando algo!

3 comentarios:

Chope dijo...

“Sans toi, les émotions d’aujourd’hui ne seraient que la peau morte des emotions d’autrefois”
Hipolito

bola de carne dijo...

Amelie tiene de repente la extraña sensación de estar en total armonía consigo misma.
En ese instante todo es perfecto: la suavidad de la luz, el ligero perfume del aire, el pausado rumor de la ciudad...
Inspira profundamente y la vida ahora le parece tan sencilla y transparente que un arrebato de amor, parecido a un deseo de ayudar a toda la humanidad, la empapa de golpe. ((merci))

Adech Propio dijo...

Ya veras como amaras tu nueva ventana Evita♥ un abrazo