viernes, 3 de septiembre de 2010

Galletita de la suerte

La abrí y saliste tú.
Mi primera reacción fue de sorpresa. No dejaba de mirarte anodadada.
-¿Cómo puede caber alguien tan grande en una galletita tan menuda?, te pregunté. Aún no sé hablar. Al verte se me ha olvidado todo, me dijiste. Y claro, me reí y te metí al bolsillo.

2 comentarios:

Pedro dijo...

Bon Maman!!

Hache dijo...

Mis preferidas aunque, ¡da pena comérselas!