lunes, 27 de septiembre de 2010

Pareja perfecta

Se dijeron que no habría secretos entre ellos. Querían aprenderse de memoria. Pero ella seguía cerrando la puerta del WC y él se hurgaba la nariz cuando ella no miraba. Eran la pareja perfecta. Él se hacía el dormido algunas noches y ella miraba con preocupación los cabellos de él sobre la almohada. Perfectos. Hablaban de música, de cine, de viajes a la Luna. Siguió durante años abriendo el grifo para que no la oyera miccionar. Siguió durante años depilándose el pecho sin que ella lo notara. Perfectos. Se aprendieron de memoria sus papeles.

2 comentarios:

Javier Estella dijo...

Me ha gustado el relato, me suena mucho lo que cuentas...

Galip Bey dijo...

Maravilloso. Gracias por joyas como ésta. :)