sábado, 27 de noviembre de 2010

Golpes

Imán para golpes. Esa soy yo. Casi todos en la cabeza. Algunos, en el corazón. Duelen todos, pero ninguno sobra. Unos sirven para resetearte los sentimientos. Otros, para que mires por dónde caminas. Y la mayoría, para tener una buenísima excusa. Sí, amigos. Ayer me dí otro buen golpe en la cabeza. Una puerta. Las dos nos encontramos bien. El chichón controlado y, ¿mi cabeza? ¡Sobre los hombros! Tendrán que seguir intentándolo. Por lo visto, sigo tan loca (o tan cuerda) como siempre,...

2 comentarios:

Pedro dijo...

Golpe a golpe, verso a verso...

Miguelito dijo...

Jo, Hache, ponte casco.