lunes, 3 de enero de 2011

Ojos que no ven

Se vieron perfectamente. A distancia. Ella caminaba hacia él. Él no se movía. Dos metros, él miraba hacia otro lado. Un metro, ella se rascó una mano con la otra. dos centímetros, él miró al suelo. Un centímetro. Ella tampoco saludó. Nadie se dió la vuelta. Ella taconeó fuerte, con prisa. Él se encendió un cigarro. Ambos siguieron hablando con otras personas. Ojos que no ven,...

1 comentario:

Nuria dijo...

¡Cómo me suenan estas palabras! La timidez la deberíamos dejar en casa, pero es más fácil hacerse el sueco...