jueves, 6 de enero de 2011

SinsentidoS

No sé la razón pero hay días, como hoy, en los que solo tengo ganas de llorar. Todo me entristece, me emociona hasta el llanto, me hace lacrimear como una tonta. Será que nunca quise crecer, será que no creo en la magia, será lo que sea pero no puedo evitarlo. Por eso preferiría no salir de casa, ni de la cama. Estar ahí, dormida. Sin soñar, a ser posible. Quieta y silenciosa, dejando que el tic tac del reloj del salón me llevará hasta el día de mañana. No echaré de menos este día, un día con sabor salado de garganta para abajo y nariz roja, ojos de botón y boca hacia abajo. No sé la razón pero hay días, como hoy, en los que solo debería tener ganas de reír,... y no puedo.

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