martes, 1 de febrero de 2011

Orgullosa

Mi orgullo termina donde empieza mi buena voluntad. O mi generosidad. O lo llamaré buen corazón. Lo he descubierto hoy. Estoy orgullosa de saber bajar a tiempo del caballo de la ira, pisar el barro, darte la mano y seguir de nuevo mi camino. Y además, los caballos no tienen retrovisor. ¿Se puede ser dama y a la vez, todo un caballero? ¡Oh, creedme que sí!

3 comentarios:

MAROCHA dijo...

Creo que, el orgullo, es uno de los principales responsables de las rupturas en relaciones de todo tipo, no solo en relaciones de pareja. No entiendo el amor con orgullo de por medio. Será porque tengo hijos, no lo sé. El orgullo es una reacción primitiva que hay que controlar, así como tu dices. El el amor no hay nadie mas que nadie y con el orgullo uno trata de ponerse de puntillas al lado del otro. (entendiendo por "amor" a todo tipo de sentimientos)

Un beso, caballera

Hache dijo...

bELLa DamA, cómo siempre, sabias palabras vienen de usted. ¡Besotessssssssssssss!

angel dijo...

Lo de citroen si que tenian retrovisor