lunes, 30 de mayo de 2011

Cuentos

¡Cuentos, cuentos! No tan alejados de la realidad. Yo cada día me siento más Cenicienta. Currando mucho por poco, y con más sinsabores que alegrías, y al llegar la medianoche caigo rendida, imposible ser la estrella del baile. Si me acuesto más tarde al día siguiente estoy deshecha cual calabaza caida desde un séptimo piso. Sí, pensarás, ¡menudo cuento el que tú tienes!... ¡Pues eso, que colorín, colorado,...! (Uhhh, las campanas de medianoche,...)

1 comentario:

Marcos Callau dijo...

Aquí todo el mundo tiene mucho cuento. Por otra parte, qué sería de nuestra existencia sin los cuentos...Saludos!