sábado, 18 de junio de 2011

SoLoS

Los únicos habitantes de la ciudad se encontraron hace tres días. Desde entonces no se han soltado la mano y caminan sin rumbo por las calles desiertas. No gritan, no ansían hallar a nadie más, simplemente avanzan entre ruinas y amanaceres. No hablan, pero se miran fijamente, muy adentro. Ayer ella sonrío y él le dio un abrazo. Parece que van a quedarse así durante un tiempo, por lo menos hasta que vuelva a salir el sol

1 comentario:

angel dijo...

El sol no brillará nunca más.
http://www.youtube.com/watch?v=K9wV7QWyXf8