domingo, 16 de octubre de 2011

Paseante dominical (Bizcocho de manzana)

Si lo probaras me darías la razón.
El bizcocho de manzana de mi padre (sí, lo hace mi padre), no tiene comparación.
Suave, esponjoso, la cantidad justa de azúcar, de manzana, a veces de miel, otras de mermelada.
Comerlo es uno de los mayores placeres. Ay ese primer bocado. Cierras los ojos y te dejas llevar por el océano de sabores, tan conocidos y a la vez tan sorprendentes. No dice nunca cuál es su receta. Creo que a estas alturas ya ni mide los ingredientes. Cocina de oído. Yo creo que el truco es cariño.
Sí.
Hay domingos de bizcocho de manzana como hoy que cambian el curso de la semana siguiente.
Echadme lo que queráis, ¡estoy inmunizada! Mmm