lunes, 1 de octubre de 2012

Cuento contigo

He pensado escribir un cuento cada lunes, para que la semana comience con 'Érase una vez' y finalice de color colorín colorado... ¿te apuntas? Ahí va el primero...


El gato raro

En vez de oveja nació gato. Nadie le escuchó nunca maullar ni le pasó la mano por el lomo, pero era un auténtico gato, con uñas, orejas, bigotes y ojos que brillaban en la oscuridad. Su único error fue nacer negro como una aceituna. Si hubiera sido amarillo a rayas, o gris, o blanco de angora de esos que parecen bolas de algodón todo habría sido distinto. Pero era negro, negro. Y además, no maullaba ni sabía hacer volteretas, ni dormía con la patas hacia arriba, ni se rascaba las dos orejas a la vez, ni perseguía moscas en el aire,... Solo era una oveja en un cuerpo de gato y a duras penas cabía dentro. No me creerás, pero tras días de ausencia, hoy me ha parecido verle flotando por el cielo, entre un rebaño de ovejas nube, de esas que cuentas hasta caer profundamente dormido...

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