domingo, 25 de noviembre de 2012

Paseante dominical (corre, corre)

Tengo algo con el reloj que no se puede explicar. Siempre me gana él. Son años de batallas perdidas. Solo con engaños logro adelantarme a la hora. Pero, irremediablemente, el vencedor por mayoría es él. Con sus dos saetas, sin perdón, sin relajarse un momento. Tic, tac y tú ya llegas demasiado tarde. Pero hoy no ha contado el ladino reloj con mis ganas de correr, con que puedo ser más rápida y borrar el final de otra carrera perdida. Hoy he corrido más que él y he llegado justo a tiempo.

PD Pero creo que mañana voy a tener unas agujetas de escándalo...

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