lunes, 3 de junio de 2013

Cuento contigo. Las cerillas

Aquella historia no se iba de su cabeza. Y tenía miedo.

Le contaron que ser feliz es como ir encendiendo pequeñas cerillas en nuestro interior.
Cerillas que iluminan nuestra vida. Pero ser plenamente feliz tenía un riesgo. Si todos los fósforos prendían a la vez, se produciría un gran incendio y todo quedaría arrasado.

Aquella historia no se iba de su cabeza y ahora, por primera vez en su vida, tenía miedo.
Ahora, le conocía a él.
Le amaba.
La amaba.
Su amor era tan grande que podía prender cien cajas de fósforos.
Imposible querer menos cuando te quieren de veras...

Esperando el gran final, no podía dejar de mirarle hasta que dormía, y después, lloraba hasta el alba.
Tal vez sus lágrimas hicieran inservibles las cerillas.
 Tal vez sus lágrimas les salvaran de tanta felicidad...

(Inspirada en 'Como agua para chocolate', un libro que todavía me da miedo)

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