domingo, 24 de mayo de 2015

Paseante Dominical (votar)





Ayer viajaba con tres compañeros de trabajo durante el día de reflexión. Curiosamente, ninguno teníamos clara nuestra intención de voto. Por una vez puede ser posible que las encuestas hayan acertado. Por lo visto, los aragoneses somos los más indecisos de España. Ayer reflexioné mientras curraba, y también lo he consultado con la almohada. En mi entorno hay gente que aconseja no votar, votar en blanco, votar a los que 'pueden liarla', pero ninguna de esas decisiones me parece madura, inteligente o sana.

Iré a votar, por supuesto. Y lo haré con la cabeza, y también con el corazón. (Y leyendo la letra pequeña de todos los programas que me interesan) Mi voto no es un castigo ni una venganza. Es una esperanza de cuatro buenos años. Por eso no lo voy a emitir como si fuera arma arrojadiza, o como si no valiera nada.

Mi voto vale tanto como el que más, y lo voy a introducir en esa urna con optimismo, con ganas de que sirva para levantar un nuevo proyecto, y que mi pueblo y mi región sean el lugar dónde quiero vivir y seguir. Dicho esto, sigo reflexionando... Que pensar es otro de esos ejercicios que está bien hacer y no solo cada cuatro años.

No hay comentarios: