lunes, 7 de septiembre de 2015

Comelibros (de 4 en 4)

El verano da para mucho. ¡Cómo añoraré tener tiempo para leer durante el día, sin tener que esperar a la hora de dormir!.. Mientras tanto, os dejo mis últimas valoraciones lectoras.

La chica del tren
de Paula Hawkins
Editorial Planeta, 2015


Sí, yo también oía esa vocecita de 'yo no leo best sellers', 'eso no es literatura', pero necesitaba un libro que me agarrara fuerte unos días para volver a recuperar mis voraces ganas de leer. ¿Y por qué no?

Habréis visto/leído/oído todo tipo de comentarios sobre este libro. El mío es simple. El principio me parece alucinante. Deja sin aliento. Descoloca. Bien armado. Bien desarrollado. El final es un final. No es malo, pero no tiene la altura del arranque. Me he llegado a sentir muy identificada con la autora, una periodista normal que cada día va al trabajo y observa a quiénes la acompañan en el tren, en el bus, en el metro,... ¡Me hubiera gustado escribir esos primeros capítulos!

El olvido que seremos
de Héctor Abad
Booket, 2010


Amor. Amor del bueno. Este libro te acaricia el alma. Te vuelve a rellenar los niveles de amor, de paz, de cariño hacia los padres.  En concreto es un canto de amor al padre del autor, Héctor Abad; un hermoso recuerdo que sirve de espejo a quién lo lee. Leer este libro es sentirse mejor persona. Me lo recomendaron, y yo lo he recomendado a su vez. Yo que vosotros también lo haría. Este libro es un pequeño tesoro.


El año sin verano
de Carlos del Amor
Espasa, 2015


Me preguntan muchas veces porque no escribo, porque no vuelvo a publicar. Y este libro es mi respuesta. Si no tienes una gran historia, ni el tiempo suficiente, hay que dejar madurar las ganas y las ideas y dejarlas un ratito más en el cajón, o el disco duro. Es una lectura sin más, para matar el rato entre avión y avión. Podría haberla pulido, para tener algo mejor. Y lo digo desde el respeto por su trabajo televisivo, pero creo que ser escritor o escritora es otra cosa. 


Territorio Comanche (relectura)
de Arturo Pérez-Reverte
RBA, 1997













Los viajes abren los ojos y nos traen recuerdos, algunos prácticamente olvidados de guerras no vividas, de ciudades cien veces nombradas, pero nunca visitadas. Un viaje a los Balcanes me ha hecho releer esta novela de Pérez-Reverte para ahora sí, poner imagen a sus palabras. De este libro he saltado a otro, que ahora me ocupa. Ambos podrían abrazar una historia, que se está gestando y aún no sé si llegará a término. 

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