martes, 5 de enero de 2016

Noche sin cuentos

Curiosamente esta es una noche de pocos cuentos. Los niños quieren dormirse rápido para que se haga de día mucho antes y por una vez se meten solos en sus camas, y se arropan. 

Sus padres no saben qué hacer con el cuento que les tocaba leer esta noche y pasean por el salón, con el libro entre las manos, perdidos, sin niños a los que decirles: Érase una vez. Ellos son mayores, y tampoco esta noche están para cuentos, la vida no es como en esos libros con dibujos, se dicen, y también se van pronto a dormir. Sin embargo, no logran conciliar el sueño. No dejan de escuchar ruidos en la casa. Solo se levantan una vez, para comprobar que los niños duermen y vuelven rápido a sus camas. Siguen los ruidos, crujidos extraños, parecen pisadas, ¿o acaso es el viento? Durante horas siguen con los ojos abiertos y dan muchas vueltas, pero el sueño no llega. Son mayores y aunque no han escrito cartas también querrían que al despertar los Magos se hubieran acordado de ellos, y así poder dormir a pierna suelta el resto del año. 

Esta noche no es de muchos cuentos, pero todos esperan que tenga final feliz.

Feliz Noche, soñadores

No hay comentarios: