Antes me conformaba con una tapa de cariño, acaso ración de papas bravas, o un bocata de jamón rápido en los días más felices. Pero desde que apareciste no puedo dejar de pedir primer plato, segundo y postre. Me temo que tendré que tomar café, licor y quizá antes hubiera pedido un puro. ¿Qué tendrás que ya no me conformo con alimentarme? Ahora necesito disfrutar plácidamente ante una buena mesa y saborearlo todo. ¡Y qué bien me sabe!
No hay comentarios:
Publicar un comentario