Palabras nuevas, por encargo. Me han pedido un buen puñado. En concreto, para el lunes tengo que inventar una. Les corre prisa. No sé si crearla por azar (escribo sílabas en papelitos, los doblo, los meto en una bolsita, me tapo los ojos y empiezo a capturarlas) o cogiendo algunas en desuso. Sería francamente útil emplear palabras extintas para bautiza situaciones nuevas.
Me pongo a ello. Lo haré así esta vez.
Tecleo en google: oficios perdidos y me salen éstos: La hilandera, el tejedor, los labradores, los resineros, los abarqueros, el molinero, el herrero, los espigueros, el calderero, el madreñero, los mieleros, el tornero, las navatas, el cucharero, el botero, el colchonero, el tonelero, el esquilero, los fideleros, los ladrilleros, el sillero, el topero, los loseros, el nivelador, el cuchillero, los cañiceros,... Y creo que algunos son nombres bellísimos, que deberíamos reutilizar. Y así, creo que ya tengo la palabra que me han encargado.
Creo que podemos quitar del diccionario eso de "compañero sentimental" y sustituirlo por "el mielero". Sería mucho más exacto, o debería serlo. Quizá premonitorio, dulce, y constante, ¿Qué más se puede pedir?
Aunque la hilandera y el tejedor, primeros oficios extinguidos de mi lista, deberían ser una pareja por los siglos de los siglos. No puedo dejarlos solos en ese listado de perdedores. ¿Qué tal quedaría eso de.... te presento a mi "hilandera"? ¿Y, papá, mamá, este es mi "tejedor"? A mi me suena perfecto. Novio y novia son palabras que no gustan mucho en esta época. Deberían dar paso a las nuevas generaciones de hilanderas y tejedores.
El único punto negativo de mi búsqueda es que mi abuelo materno era labrador, y el paterno, molinero. Y ambos, abuelos y oficios ya han desaparecido. Tendré que hacer algo para que al menos, no se olviden.
Y sigo creando palabras, que cada minuto nace una situación nueva que requiere tener nombre.