martes 10 de noviembre de 2009

Enganchados

Alguien me dijo una vez que no quería empezar una relación sentimental (con nadie) porque ya no tenía ganas de saber cuál era el color favorito de esa persona, sus fobias, su película preferida, su libro de cabecera,... Vamos, pensé yo, que no sientes ningún interés por mí. Así fue, por cierto, pero hoy, le he estado dando vueltas a eso de "engancharse" a otra persona y, en general, a mí, saber de sus gustos y peculiaridades no me da pereza, al contrario, es lo que más me divierte. Es un pequeño placer, como abrir un regalo el Día de Reyes o devorar las páginas de una novela de intriga,... Pero yo también tengo miedos. Uno, principalmente, que me impide todavía "dejarme llevar" Miedo a engancharme, a ser adicta a la otra persona, a necesitar oír su voz, verle, sentirle cerca,... miedo a enamorarme otra vez y mirar cada 2 minutos un móvil que no suena, ni tiene mensajes, ni un puñetero SMS en blanco de su parte,... Resumiendo, miedo a estar colgada de alguien que no lo está de mí. De momento, sigo sana y salva, pero algún día, el terror volverá y no se si podría soportarlo otra vez,...

lunes 9 de noviembre de 2009

Cruzados mágicos

Sin querer me he puesto un calcetín azul en el pie derecho, y otro marrón en el izquierdo. Casi salgo de casa con una zapatilla blanca en el pie izquierdo y otra negra en el derecho. Alguien me ha cambiado el paraguas del paragüero de la cafetería. Me cambié de acera justo antes de que la vecina lanzase el cubo de agua sucia sobre las piernas de la chica de la acera de enfrente. Guardé el papel con un número de teléfono importante en el bolsillo del abrigo pero yo lo buscaba en el bolsillo del pantalón. Al azar busqué el nombre del contacto en las páginas amarillas y de 12 nombres y apellidos iguales, elegí al correcto. Buscando en mi abrigo encontré el número de teléfono y lo metí al bolsillo pequeño del pantalón. No sé, me pareció que podría servirme otra vez. Mirando un escaparaté le dí mi mano a una desconocida, pensaba que era mi madre y ayer, un pequeñín cogió la mía en el semáforo en vez de la de su madre, (que estaba al otro lado)... Ahí van una serie de cruzados mágicos que quizá, y lo digo entre comillas, "quizá" también te pasen a ti,... Por cierto, ¿nos conocemos? ¡Cruza los dedos!

domingo 8 de noviembre de 2009

Paseante dominical (llueva o truene)

Algo está cambiando. Soy yo. He invitado a gente a la que quiero a salir en el día más frío y lluvioso del año para celebrar mi cumpleaños. De verdad. Ni me lo he pensado. ¿Por qué no? Basta de quedarse en casa, en pijama todo el domingo, mirando como los cristales se llenan de gotas y el viento arremolina las hojas. Afuera todos. Bebamos, comamos, contemos anécdotas, quizá las mismas una y otra vez, pero cada vez con más gracia. Que un paraguas y cien charcos no nos arruinen el día. Ha sido espectacular, por cierto. Uno de los mejores domingos que recuerdo. La tarta de chocolate del final, ha sido el apoteosis. Quería compartirlo contigo, que no has estado, porque no te conozco o porque no tenemos tanta confianza o porque contigo lo quiero celebrar de otro modo o porque no has sido valiente y te has rendido a la manta y las pelis de sobremesa o porque si hubieras venido, este sería mi cumpleaños del año pasado y ese, ya lo celebré. Y si mañana diluvia, que diluvie,... mis rizos y yo estamos preparados,...
Fotografía de Todd Baker. When do the rainbows get here?

sábado 7 de noviembre de 2009

Recien nacida

Es 7 de noviembre, pasan 25 minutos de la una del mediodía y en Zaragoza está lloviendo. Se oye un fuerte frenazo y el conductor de un coche granate resopla aliviado porque casi se salta un semáforo en rojo, junto al hospital. Una señora con abrigo de pata de gallo le mira con inquina porque casi la arrolla en pleno paso de peatones. Ella también iba despistada pero ese descabezado ha estado a punto de llevársela por delante, a ella y a varios viandantes más. Ajena a todo, la adolescente con auriculares gigantes se choca frontalmente con la señora del abrigo de pata de gallo y sus libros caen a la calzada. Y los paraguas de las dos. Otros paseantes las ayudan a recoger todo, entrechocando paraguas y calándose de arriba abajo. Mientras, la de pata de gallo increpa a la estudiante que, afanada y con su música a todo volumen, coge nerviosa sus libros, empapados y llenos de barro. El disco se pone verde otra vez y un señor de coche blanco pita al del coche granate, quién, de nuevo despistado, mete primera y acelera sin mirar hacia delante. No paso nada después. Solo otro frenazo, luego un acelerón y mucho gritos. La chica escapó a tiempo y abandonó sus libros, la del abrigo gritó al conductor que la mojó de pies a cabeza al circular sobre un tremendo charco, y el del coche blanco adelantó al de granate sin dejar de tocar el claxon, dejando el libro de matemáticas, totalmente destrozado. Todos los protagonistas de la historia olvidarán enseguida que esta escena sucedió un 7 de noviembre, a las 13h25, en el Paseo Isabel la Católica de Zaragoza. Sin embargo, a escasos metros de allí, una mujer acaba de coger a su hija en brazos por primera vez. Ha sufrido mucho en el parto pero la mira y nada más importa. Está sana, es tan morena y curiosa. Tiene el pelo negro y ensortijado y unos ojos gigantescos. La mujer y su marido se abrazan mirando a su bebé, su primer hijo. Nunca habían sido tan felices. Algunas lágrimas brillan en la habitación,... ¡Son amor salado! Y justo entonces, mientras oían ruidos de tráfico y gritos bajo su ventana decidieron que la llamarían Eva. La primera mujer, la eterna niña de sus ojos,...

miércoles 4 de noviembre de 2009

Cuando no estoy aquí,...

... hago volar zapatillas. Cuidado si lleváis unas de cordones, soy una obsesa y puedo lanzarlas a cualquier cable y con mucho tino. ¿No os lo creeis? Mirad, mirad,...

¿Es el olvido?

Ah,... La distancia. Dicen que en el amor es como cianuro. Yo no lo creo, aunque haya amores que maten. Ayer supe de dos personas. Una acababa de perder el amor. Y lo añoraba tristemente. Otra acababa de reencontrarlo, y no dejó de vocearlo. Las voces de uno, herían de muerte al otro. Ah,... Mi distancia. ¿Será también mi olvido?
Veo constantemente parejas que pasean de la mano. De todas las edades, razas, colores de pelo y alopecias posibles. ¿Es entonces solo esa mano la que asegura su amor? ¿Hay amores que penden de una mano?
Sin duda una irreflexión de lo más ñoña. Cada día, unos destilan amor y otros no dejan de añorarlo. Es el juego de la ruleta rusa. ¿Serás tú el próximo?

martes 3 de noviembre de 2009

Enjoy the silence

Mi pasatiempo favorito. Salgo a la terraza con un café al que doy pequeños sorbos mientras miro al frente. Dejo la mente en blanco pegada a la primera nube que encuentro. La sigo por el cielo hasta que una bandada de pájaros me lleva en sentido contrario. Quizá sean grullas. Hace algo de frío ya pero con una mano me calo la chaqueta de lana al máximo, con la otra sigo venerando ese café, menos caliente cada vez. Y ahí, con la postura perfecta, en el lugar perfecto, con el viento tocando mi cara, ahí comienzan a llegar las ideas. Relatos, cortos, cuentos, planes B, él, un poco de pasado, una pizca de cotidiana rutina, ideas, relatos, sentimientos olvidados,... Cerca de dos horas he llegado a estar en silencio, sola, conmigo misma, en la terraza del piso más alto. Mirando hacia delante, siguiendo nubes, respirando hondo y sintiendo, al fin, algo de paz,...

lunes 2 de noviembre de 2009

Bienvenidos a mi mes

La última foto antes de guardar la ropa de verano,...
Ser nativa de noviembre no es fácil. El otoño postrero deja de ser una bonita postal de contrastes, trae las lluvias y la niebla, la luz del día merma, la pereza nos ata al sofá con manta,... Para muchos, este es el mes de la tristeza en estado puro. No seré yo quién defienda a mi mes. Es duro ser un 7 de noviembre, todo el año. Durante doce meses combato con los días de oscuridad, la tristeza, las mismas lágrimas, kilos de autoculpabilidad y baja autoestima, temor y frío, un frío que congela en pleno agosto. Mejor no ponerse en mis zapatos, queridos/as. Así es mi "yo". Un noviembre "in itinere" que me domina a placer, y al que es imposible domar. Pero se puede vivir con ello. Mi mes, con sus claroscuros y su soledad magnética, tiene mucho que aportar, a ti por ejemplo. Mi mes me ha enseñado a apreciar un buen fuego, una charla de verdad, una sonrisa cálida, una mirada sincera. Como buena sierva de noviembre, amigos, amigas, si es que lo sois, estoy a vuestra disposición, aunque habréis de tener paciencia en mis días grises o cuando las viejas heridas duelan (algunas no cerrarán nunca, por más que me lo repitáis una y otra vez,...) Solo pido eso. Pasen a mi mes y vivan, vivan,... Y si aún siguen cerca, si me tienen cariño, sepan que yo les tendré mil veces más; y si un día me hieren, seguiré queriéndoles, porque me dibujaron así,... (Pero mejor no lo intenten. Palabra de escorpio)

domingo 1 de noviembre de 2009

Paseante dominical (en la luna)

La Luna del cielo está a reventar, pero con las gafas adecuadas,... y mirando hacia abajo, en vez de perderme por las nubes, para variar, encontré mi propio paisaje lunar, ¡y en suelo firme!
Son las Bardenas Reales pero bien podría ser la cara oculta de mi satélite dominador, o Marte (mi planeta natal), o un cachito del Gran Cañón del Colorado. Ahí estoy, en mi luna terrícola, convirtiendo un domingo cualquiera, en todo un paseo espacial (y especial) Volveré,...

sábado 31 de octubre de 2009

Probado científicamente

  1. Soy única (¿puede haber otro ser humano genéticamente igual a mi? ¡No!)
  2. Hay un gran físico dentro de mí (¡Solo que me decanté por las letras!)
  3. Entre los dos hay química (CO2, O y hasta H2O, ¿o no?)
  4. Si estamos cerca, no hay quién nos separe (¡reconócelo!)
¿Necesitas más pruebas? Tranquilo. Eso no es romanticismo, ¡es pura ciencia! (¿O al revés?)