lunes, 12 de noviembre de 2007

Mañana es martes y trece

  • "Ni te cases ni te embarques" dice el dicho. Y es que el número 13 está asociado a todo tipo de desgracias... pero ¿por qué? Las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal
  • La venida del Anticristo y la Bestia aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis
  • En el Tarot, este número hace referencia a la muerte,
  • Y en la Última Cena de Jesucristo, los discípulos eran trece.
El día Martes no se queda atrás. "Marte", según la mitología griega, es el Dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un día martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel...
En otras latitudes, les da más tirria el viernes 13 porque la tradición anglosajona considera el día viernes como día de mal por ser el día en que Cristo fue crucificado... y si se le suman los trece discípulos...
La mala suerte asociada a este día se remonta a los griegos y al Dios Marte. Sin embargo, también viene de la mitología nórdica (celtas, druidas, normandos, vikingos) en la era pre - cristiana.
Se cuenta que a un banquete en el Valhalla fueron invitados doce dioses. Loki, el espíritu de la pelea y el mal, llegó sin invitación con lo cual el número de los presentes llegó a 13. En la lucha que se produjo para expulsar a Loki, Balder, el favorito de las deidades, encontró la muerte. Esta fue una de las primeras referencias escritas sobre el "infortunio" relacionado con el trece.
Desde Escandinavia, la superstición se difundió a través de Europa, hacia el sur y al comenzar la era cristiana ya estaba establecida en los países mediterráneos.
Se dice que esta creencia fue reforzada con el episodio de la Última Cena. Y desde ese momento, invitar a trece personas a una cena significa buscar un desastre, lo que se cree hasta el día de hoy.
En 1978 la revista británica "Gentlemen's Magazine" cito una estadística según la cual, como promedio, una de cada trece personas reunidas en una habitación moriría antes de un año. ¡¡Yo creo que era para impedir el derecho de reunión!!

1 comentario:

ANGEL dijo...

Perdona que te corrija, mi estimada y nunca bien ponderada H, en la Torre de Babel no hubo nunca confusión de lenguas, es un mito, lo que ocurrió es lo que ocurre en todas las construcciones, un lío del copón con la coordinación de los gremios, y se pulieron el presupuesto.
Creo, que a raíz de esto decidieron que tenían que inventar las escuelas de aparejadores,... y así lo han apañado un poco,... ¡pero pocoooo!