lunes, 2 de febrero de 2009

Paseante dominical (una de cal...)

Ayer no quise escribir para no amargaros el día con las miserias del mío. ¿Miserias?, diréis. No os preocupéis. Es lo de siempre. Miro dentro de mí y no me gusta lo que hay. No veo luz ni hacia delante, ni para fuera, ni marcha atrás. Tiro por tierra cualquier idea que en algún momento me pareció genial. Todo lo mío personal es un completo fracaso. Y en ese día, ese mísero día de mí, todo da igual. Mojarse, estar más fea que de costumbre, pasar frío, hablar, salir, comer, leer, respirar,... Ese día se suele repetir de tanto en tanto y me cala de tristeza de cabeza a pies. Me veo incapaz de hacer algo que mejore mi vida y si hiciese un enorme agujero y me metiera en él, poco se perdería. En días así no esperas, solo desesperas. Sin cura, sin remedio, sin salida. Hay días en los que uno está muerto y creedme, no se está en la Gloria. Saber que has fallado en todo y que no estás hecho para sobrevivir es una certeza que cuanto antes se tenga, mejor. Ayer no quise escribir porque los muertos, no dicen ni mú. Los muertos solo pueden ser olvidados...
PD: Y quién no tenga días así, bendecido sea y amén.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hache, pues a mí me encanta lo que hay dentro de ti. Veo luz en ti. Y está claro que no todo puede salir bien, pero eso que dices que todo lo tuyo es un completo fracaso... es una frase carente de sentido.

La verdad es que me ha dejado muy triste lo que has escrito esta vez, y no quiero que te vuelvas a sentir así. Un mal día lo tenemos todos, pero no pienses esas cosas porque no son ciertas.

Un abrazo infinito de tu amigo Ángel.

fdc

jocv dijo...

como querría H, tener tu mismo don, ese con el cual, con tus ocurrencias y posiblemente sin proponertelo, a veces, eres capaz de convertir un día gris en otro de color muy distinto. Y solo lo querría para poder hacer lo mismo contigo, para hacer que en esos días, aunque fuera unos segundos, esa encantadora sonrisa no solo brillara por fuera.
Un abrazo muy,muy fuerte.