miércoles, 2 de diciembre de 2009

Salvada por las campanas,...

Uf. Qué martes más horrible. Con un humor de perros (o de gatos) desde el punto de la mañana y eso me ha generado tristeza, dejadez, ira, agresividad, ceñofruncidismo, pensamientos asesinos, cansancio intelectual y, prioritariamente, ganas de meterme bajo mi nórdico de Ikea y no salir nunca. Así que, ahora que ya suena la última campanada de la medianoche, me dispongo a salir de mi caparazón de ansiedad y vuelvo a ser persona. Si me dejan, espero que se prolongue hasta mediodía. Eso, últimamente, ya es todo un logro. Ay, sin duda son malos tiempos para la lírica,... ¿Por qué debo ser la única persona del planeta que no se tragó un rotweiller en su más tierna infancia? ¡Si es que no sé ni gruñir con aire amenazante! Asi me va,...
P.D.: No digáis a vuestros retoños eso de,"pon la otra mejilla y no ofendas a nadie", serán otros pringados como yo. ¡Enseñadles a gruñir! Grr Grr (no me sale, ¡no me sale!,...)

7 comentarios:

ONA dijo...

Venga, los miércoles son mejores... y gruñir... si no es para ronronear... no merece la pena...

¡Vaya blog chulo!

Hache dijo...

¡Gracias, Ona! El tuyo sí que es chulo, chulo,... Esos versos con los que cierras cada post son increíbles. ¡Anímate!

Jose dijo...

Los rotweilers no son de buena digestión... después hay que tomar bicarbonato durante años.. si ensayas, al final sale... Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

neo dijo...

los gruñidos son para la gente erre que erre. alguien como tú, hache que hache, debería aprender a mandar callar a los gruñidores con un SHHHHHHHHHHHHH.

Anónimo dijo...

¡Ánimo, Hache!. Ya no queda nada para el finde, que será largo, largo... Por cierto, a veces gruñir no sirve de nada... Aunque dicen que gruñir o gritar al jefe previene los infartos, pero por si acaso mejor no intentarlo..., y eso de los infartos no me lo creo. Hay muchísimas otras formas para prevenirlos mucho más sanas.
Eso de gruñir no trae nada bueno, Hache. Así que mejor así. Y mientras tanto ya casi viernes.

Besosss y que pases muy buen día.

fdc

angel dijo...

A mi no me gusta cabrearme, porque una vez me cabreé, y me cascaron.

Hache dijo...

¿te cascaron, ángel? ja, ja, ja,... ¡gentuza! ¡yo te hubiera hecho una foto, así con cara de contable gruñón! En fin, yo sigo cabreada con el mundo y con la menda. Pero creo que ya no se me pasa. Eso sí, tranquilos, disimularé para que no se os caiga un mito...