domingo, 31 de enero de 2010

Paseante dominical (in kleenex est)

Pañuelos blancos para despedidas importantes. Primero se agitan al aire, como palomas. Después detienen su vuelo y se llenan de ojos. Pañuelos blancos para tardes de cine. Primero se aferran a las manos, para poner un The End plagado de ojos. Más y más pañuelos blancos podría traer a tu memoria. Los que limpian una mancha de nata en los labios, los que hacen de babero de ese niño precioso, los que tapan un pequeño corte en el dedo pulgar. Suaves, blandos, amables pañuelos,... Mis kleenex les envidian. No dejo de masacrarlos. Los arranco sin piedad de su paquete-escondite y los exprimo hasta que pierden la vida... Aún quedan dos que, atemorizados, me observan desde el final de la habitación. Saben que la noche es larga y mi estado febril me aboca a la locura. Poco importa que aún tenga algún prisionero en mis bolsillos. Esta madrugada, con toda seguridad, se in-kleen-(h)arán ante mí. Estos no pasarán a la historia porque solo los ganadores la escribimos. Aunque sé que ganar una batalla no es lo mismo que una guerra, de momento, solo pienso en sobrevivir...
Soldado Hache, 37º de fiebre, 4ª noche de toses y ansiedad mucolítica,... ¡Presente!

5 comentarios:

Jesús dijo...

que te mejores.La patria te lo agradecerá y tus kleenex descansarán.

angel dijo...

Hay que ver lo útiles que son los kleenex para todo.

Sergio dijo...

Los cleenex, con su celulosa almidonada dañan e irritan las mucosas de nariz y ojos, al secarlas. Mucho mejor los tradicionales moqueros de tela que, aún con la rémora de tener que llevar la primera mucosidad todo el día en él, acarician y suavizan esas zonas tan castigadas en los resfriados (mutado a estado febril, en tu caso).

Recupérate, y escribe.

Oí el otro día que trabajabas para la televisión. Si la viera a ella, te vería a ti. Pero, como dije en el otro post, me hacen falta cuatro meses...

Anónimo dijo...

Espero que te mejores. Si te sirve de algo, aunque solo sea a efectos prácticos, yo utilizo directamente el rollo de papel higiénico (suavito, eso si) y pongo la papelera al lado de la cama, de paso que contribuyo al saqueo de los bosques practico "baloncesto".En fin...todo un cuadro.

Hache dijo...

Venga Sergio, que cuatro meses no es nada, una estación y un poquico más. Por mi parte, la celulosa ya ha hecho todo el daño que podía hacer. Estoy masacrada. Peeeero, querido anónimo, soy contraria al rollo de papel higiénico porque cuando lo necesitas para ooootras cosas, ¡te encuentras un cartón cilíndrico y marrón que te hacer jurar en hebreo! No sé si me entiendes,...