sábado, 31 de julio de 2010

Última página

Os escribo desde la última página de mi libro de milquinientastres. Un libro demasiado pesado para llevarlo en el bolso o a la piscina. Un libro que ha habitado mi mesilla durante muchas semanas y que ahora pasará a ocupar el montón de los ya leídos, una mole que ya mide metroydoce centímetros. En breve, lo cerraré. Pero su historia y la mía ya no se separarán. Aunque os parezca una ñonería tremenda, que sé que lo es, no puedo evitar sentirme un poco triste cuando llego a la última página del libro. Un abismo de vacío empieza a crecer en mi mesilla y me impide dormir. Tendré que encontrar un sustituto y rápido. ¿Algúna recomendación?
P.D.: Y el libro se cerró. Descanse en paz.

1 comentario:

Marcos Callau dijo...

Cuando terminas la lectura de un libro se mezclan los sentimientos dulces y amargos. Imagino que al terminar de escribirlo la sensación debe ser parecida pero más personal. En cualquier caso si quires una recomendación humildemente te invito a mi blog donde hablo del último libro que he leído. Abrazos.