sábado, 23 de octubre de 2010

Complejo de Cenicienta

Maldigo a mis genes. Genes de Cenicienta. Que me impiden mirar en desorden. Imposible imaginar o escribir si la cama está revuelta, el espejo moteado, el polvo como capa de mueble. Todo un caos que me bloquea ver la fregadera desbordada, la sarten abandonada, la basura sin reciclar. Genes de Cenicienta que me miden con mi Universo, para que lo dome y lo reduzca. Ahora sí puedo ser libre. El baño brilla, el foulard del sofá sin arrugas con sus cojines en equilibrio, los cristales transparentes y ese olor a limpio que durará tan solo minutos, quizá segundos,... He ahí mi maldición. La de adorar un espacio perfecto entre la gran imperfección que es vivir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Perfecta descripción.
Un Ceniciento.

aventarte dijo...

Yo debo tener solo medio gen de Cenicienta... Me has hecho mirar a mi alrededor y veo cierta capa de polvo en los muebles... de momento ni me inmuto... pero eso me recuerda que tengo que recoger la ropa del tendedor... me empiezo a intranquilizar... y además tengo que preparar la comida para mañana... ¡Mecachis la mar! ¡Voy a ver si hago algo!!!

Un saludo.

Ana