martes, 15 de enero de 2013

Nieve

Ojalá nevara todo el año. Hasta en verano. Cuando cae la nieve, lo único que nos preocupa es no mojarnos los pies. Estar bajo una manta, tomando chocolate caliente. Cuando nieva más, queremos tener a todos los seres queridos cerca. Estar juntos y compartir lo que tengamos a mano. Nieva y no somos tan diferentes a nuestros abuelos, a nuestros tatarabuelos. Palas para abrir caminos, un hogar cálido, y paciencia para que la naturaleza decida cuando podemos seguir siendo los de antes. Nieva y recuperamos las ganas de estar aquí, de luchar, de saber qué es lo que importa. La imagen tras la ventana es la más bella del mundo. Ojalá nevara siempre, aunque odie el frío.

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