sábado, 10 de enero de 2015

Querido Diario: Día 10

Todavía estoy aterrada. ¿Os imagináis leer vuestra esquela el día que, supuestamente, vais a morir? Lo de Marta ya no sé por dónde cogerlo. Ella busca a alguien, pero alguien la busca a ella... O quieren alejarla de la verdad, con este escabroso asunto. ¿Qué hará hoy? ¿Estará muerta de miedo y se irá de Zaragoza con su madre sin mirar atrás?

Día 10
Avisé a la Universidad de que no podía ir esa mañana, recuperaría el trabajo pendiente otro día. Y con mi ejemplar de Heraldo de Aragón en la mano, acudí a la sede del periódico, en el Pº Independencia, 29. Sabía que alguien me estaba vigilando, así que salí de casa... digamos que disfrazada. Mi madre no lo aprobó y se quedó en casa pegadita al móvil, pidiendo que le enviara mensajes cada cinco minutos. Antes me había hecho un gran favor, comprarme una peluca, ¡como la de Uma Thurman en Pulp Fiction! y así, salí hacia Heraldo de Aragón por recorridos diferentes a los que suelo emplear para ir al centro. (Este era mi look, pero sin cigarrillo) 


En la recepción de Heraldo de Aragón  pregunté por la sección de esquelas, quería saber quién había puesto la que llevaba mi nombre y apellidos. Se me ocurrió una treta para lograrlo... 

-Buenos días, soy familiar muy cercano de esta chica (mostrando la esquela), ¿sabe? ¡era mi hermana gemela! y quería agradecerle personalmente el detalle de publicar la esquela al responsable,.. pero no sé cómo encontrarle.

En recepción no podían revelar datos de otras personas, pero insistí,...

-Se lo ruego, es por una buena causa. Toda la familia vivimos en Santa Cruz de la Palma y no sabemos qué amigos tenía en Zaragoza mi hermana. Vino con una beca universitaria, para hacer el Doctorado, ¿sabe? ¡Todavía no nos creemos que ella no esté! (ahí, lloriquee de forma muy convincente)

-Déjeme consultarlo, pero no le prometo nada. ¿Quiere un klínex?

El recepcionista salió un momento, y me dejó moqueando ruidosamente con el pañuelo de papel. No podía salir de allí sin una respuesta. Era crucial. 

-De veras que lo siento, he consultado con mis superiores y no puedo facilitarle los datos, pero... si que puedo darle el nombre de las Pompas Fúnebres que hicieron el trámite.

-¿El trámite?

-Sí, para poner una esquela es necesario aportar el certificado de defunción y muchas veces son las propias funerarias quiénes se encargan, para no hacer pasar a la familia por más recuerdos dolorosos...

-¡Entiendo! ¿Y qué Pompas Fúnebres dice que fueron?

-Se llaman "Caelum", están cerca del Cementerio, en el Barrio de Torrero. C/ Lasierra Purroy, 313

Le agradecí la información, y salí para allá con una idea algo disparatada de lo que estaba pasando...


Enlaces a Querido diario


No hay comentarios: