miércoles, 15 de julio de 2009

Teorías

Tengo la solución al enigma que me ha tenido en vilo dos largos años o quizá cien,... Ha venido a mí, mientras estaba en otras cosas, creo que me estaba riendo. Veamos si la puedo desarrollar. Allá vamos:
Tenemos dos incógnitas, las llamaremos X e Y, ¿sí?
X e Y no se conocían.
X vivía en el mundo de las equis, e Y en la isla i griega.
Infancia, adolescencia, mayoría de edad,... hasta ahí todo normal, cada una en el anonimato de la otra. Un día, en una convención logarítmica, X e Y se encontraron, por puro azar. Fue en la zona que bautizaremos como Zeta, alejada de sus respectivos mundos, claro está.
Desde el mismo momento en que se vieron, se reconocieron. Eran tal para cual. Encajaban. Eran tan parecidas en gustos, aficiones, ideas, que no se notaba que provenían de lugares distintos. X se enamoró de Y; e Y le correspondió. Todo parecía de color de rosa (casi en exceso) hasta que por motivo incógnito ¿? "Y" tuvo que partir a otra zona, que nombraremos M (de mal) mientras que "X" retornó a su equis natal. Tomaron caminos distintos pero creían que nada ni nadie podía separarles. Pasó el tiempo, mucho tiempo. Tanto, que un niño llegó a recitar el abecedario ciento setenta mil veces. No sabían nada una de otra pero ambas se pensaban continuamente...
Un nuevo congreso logarítmico se celebró en Zeta y, contra todo pronóstico, nuestras incógnitas favoritas se reencontraron. A pesar de que otras letras se habían cruzado en sus parábolas vitales, y ya no estaban tan legibles y bien impresas, X e Y se sintieron predestinadas a estar unidas. Lo demás, no importaba...
Su orgullo no les dejo ver el vacío que había crecido entre ambas. Un vacío por el que llegaron a pasar quince ríos del tamaño del Amazonas... Un día, X miró y no vio a Y. Estaba tan lejos que ni con ciento setenta mil telescopios podría haberle encontrado. ¿Qué había pasado?
Este es el problema que no podía resolver y por si os cae en un examen os diré la solución (¡valoradla! porque encontrarla me ha costado muchas canas, medio corazón y la pérdida total de la ilusión):
Dos personas distintas, de mundos distintos, por mucho que se parezcan, solo están juntas de forma aleatoria y siempre inconstante. Ambas son el extremo de una línea recta que, a causa del fuerte cierzo, a veces se arquea hasta casi, casi, casi cerrarse en circunferencia.
Esa línea curva, en ocasiones, les permitirá darse la mano, incluso abrazarse y hasta... (estamos en horario infantil) pero su naturaleza, la de la línea de las narices, le obliga a buscar la rectitud y separar sus extremos tanto como el infinito lo permita. Y esa es la solución...
Al final tendrá razón aquel maestro de instituto que siempre me decía: todo en la vida tiene solución, Hache, aunque a ti no te guste.
P.D.: ¿Es mala suerte haber nacido en el extremo de la línea? Es, símplemente, mi suerte. (Hoy soplaba el viento, pero no lo suficiente)

lunes, 13 de julio de 2009

Un lunes al sol

Ordenar fotos, desayunar a la hora de comer, caminar descalza por toda la casa, bailotear mientras suenan canciones nuevas y viejas,... y de repente, quedarse totalmente quieta y sentir que el fantasma de los buenos momentos pasados te roza la cara,...

domingo, 12 de julio de 2009

Paseante Dominical (al otro lado,...)

Aquí y ahora, para ti, solo soy letra virtual, palabras que no puede ni llevarse el viento, en todo caso una batería descargada. Soy una especie de ente, sin cara, sin manos, sin codos,... Solo impulsos y formas. Tú, para mí, ahora mismo y justo aquí, ¡no existes! salvo en mi imaginación.
¿Qué pasaría si tu vinieses a este lado de la pantalla o yo me colara en el tuyo? ¿Se pierde la magia cuando quitamos la pantalla que nos separa? ¿O esta pantalla es lo único que nos une?
Alicia pasó al otro lado del espejo; en Las Crónicas de Narnia, un armario se convirtió en la puerta a un mundo nuevo y una Historia Interminable consiguió salvar Fantasía de la más absoluta Nada.
De momento me quedo en mi trono abuhardillado frente al Ebro, mirando por mis dos ventanas, y pensando, quizá, en lo que estarás mirando tú. ¡Tú! Una persona que ya tiene quién le escriba.

sábado, 11 de julio de 2009

Colecciono imágenes

Las guardo en mi cabeza y las veo cuando quiero. Cada vez son más. Algunas quedan superpuestas por otras más recientes que llegan a mi cajón-cabeza. Ayer introduje un buen montón. Las puse en la A, de Arte. No debería confesarlo pero al verlas, sobre todo un par, lloré. Será que tener tan cerca a Manet, Picasso, Kandinsky, Klee, Van Gogh, Gauguin, Serat, Cezànne, Miró, Marc, Chagall o Pollock es demasiado para mis sentidos. Será que soy una enferma de Stendhal,...
Colecciono imágenes en mi cabeza y no puedo parar ¿Alguien me lleva a otro Museo, por favor?

viernes, 10 de julio de 2009

Bilbaína

Esta ciudad es adictiva, sus calles, sus edificios, sus pintxos,... He paseado en mitad de la noche a la sombra del Guggenheim, he cruzado sus puentes, me he sentado en un banco en mitad de un paseo arbolado,... ¡me gusta! Pero después del concierto de ayer, de ver a mi Dave y mi Martin a un metro de distancia, ¡respirando el mismo aire!,... Cada canción era un latido, una punzada del cerebro al corazón y vuelta a empezar. Cuando nada te quede ya, Hache, (me decía a mi misma), recuerda que siempre te quedará Depeche Mode. Siempre ahí, a un metro de distancia,... Ayer fue el día más feliz de mi vida, sonará quizá duro o ingenuo, pero no lo es. No espero nada más. Ya no lo necesito...

miércoles, 8 de julio de 2009

Desaparecer

¿Cuánto tiempo puedes desaparecer sin que nadie lo note?
Pongamos que aprovecho mis vacaciones para "evadirme" de todo y de todos. A ti te diría que estoy con ellos, y a ellos que quedé contigo. En el trabajo me imaginarían dejando pisadas en la arena de cualquier playa, en la playa, nadie se fijaría en si esos pies eran mios o nunca fueron.
¿Tú te darías cuenta? ¿Por qué?... He logrado andar de puntillas para no hacer ruido, no soy el centro de ningún universo, no brillo, no sueno,... ¿No me confundirías con cualquier otra chica de esa calle por la que te digo que suelo pasar?...
¿Y si aunque me estés viendo ahora, yo ya no soy yo? ¿Sabes cuando estoy en piloto automático y cuando soy realmente yo?... ¿Sí? ¿Tan seguro estás?...
Cuando alguien te olvida poco a poco te vas desvaneciendo. Hoy miré al espejo y no me encontré.

martes, 7 de julio de 2009

Martes

Hace un par de años, tal día como hoy, estaba deseando que alguien pidiera mi mano,... (pero no lo hizo)... El año pasado, tal día como hoy, estaba deseando que otro alguien cogiera mi mano y la sacara a pasear (pero no lo hizo). Y hoy, tal día como hoy, me miro la mano y hasta la acerco a mi oído, por si quiere decir algo. Nada. La mano ni mueve dedos, ni saluda, ni siquiera busca a su gemela para charlar un rato. ¿Qué pasará con ella el año que viene?...

lunes, 6 de julio de 2009

Lunes

¿Acaso puede pasar algo estupendo un lunes? Estamos demasiado tristes, somnolientos y taciturnos para darnos cuenta. Pasaría delante de nuestras narices la 8ª Maravilla del Mundo y nos encontraría con cara de ajo mirando justo en dirección opuesta,... ¡Ay, los lunes! A mi en cambio, me ha pasado algo "...." este mismito lunes. No sé aún cómo describirlo, pero hace sonreír, si tuviera sabor sería de helado de chocolate, si fuera un color, sería,... el blanco más reluciente. No está mal para una modesta chica solitaria en el primer día de sus vacaciones,... ¡Y ya estoy deseando que llegue el martes,...!

domingo, 5 de julio de 2009

Paseante dominical (y mi pie izquierdo)

Ha sonado el teléfono cuando estaba en el más profundo de los sueños. Rápidamente he adoptado la posición vertical sobre el colchón... ¿De dónde viene ese sonido?, he debido pensar... Asociarlo al de mi móvil me ha llevado unos 5 o 10 segundos,... (Me cuesta mucho salir de la fase R.E.M. Sé que un día me quedaré allí para siempre,...) He localizado el aparatejo, estaba al otro lado de la habitación. Mecánicamente, he puesto los pies en el suelo pero... ¡AY! El izquierdo ha sido el primero. Hacía años que no me pasaba y en el mismo momento de posar la planta del pie en el parqué me he dado cuenta de que ya era irremediable. (El dedo gordo me miraba y parecía decirme ¡Lo siento. No puedo evitarlo!) Este domingo iba a ser raro, raro, he pensado tras descolgar el teléfono y decir al interlocutor que yo no era Rafael, gracias, no, adios.
El domingo ha continuado tranquilo. La colaboración alterna en el programa de radio, la casa recogida, la visita a la familia,... y, entre una cosa y otra, ¡he pensado en él!... Y la sensación era tan conocida... Sin duda, esta mañana había estado soñando con él, antes del colapso telefónico. Habría sido un sueñus interruptus y ahora, mi subconsciente me devolvía el resto del ensoñamiento. Al mirar el teléfono, para ver si era hora de volver a casa, había una llamada suya. Curioso. Eso no suele pasar, y mi pie izquierdo, de repente, ha empezado a sufrir extraños espasmos.
(En este espacio ha pasado algo, pero la autora no quiere comentarlo. Duración 3 minutos y un dedo corazón erguido)
¿Estarán relacionados él y mi pie siniestro? ¿Será porque ese pie está en el lado del corazón pero en la parte más alejada posible del mismo? ¡Será! ¡Y estoy deseando que en uno de mis paseos de domingo, su presencia salté de mis bota de la izquierda al suelo y se suba a la vida de cualquier otra!... (O se quede en el asfalto, o en la rueda de una bici municipal o...)
Mientras tanto, cerrar el puño y levantar solo el dedo corazón es lo único que me alivia en calurosos domingos de verano... ¡como éste!
(Eso y gritar,.... AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH)