domingo, 8 de agosto de 2010

sábado, 7 de agosto de 2010

¡Buenos días!

¡Buenos días!

¡Hace una estupenda mañana!

Let's go surfing? Sí, los niños del silbidito -el grupo más cool de New York-son algo pedantes

pero su canción es todo un himno para el resto del día.

C'mmon!

Let's go!

¡Ese es el espíritu! The Drums. Let's go surfing!

viernes, 6 de agosto de 2010

Canturreando

Parecía que no iba a llegar nunca, pero ya está aquí, ¡por fin es fin de semana! Después de una semana agotadora me he descubierto bailoteando y canturreando esta canción de Wilco, camino de casa. Os la dedico, para que tengáis un día luminoso. (Y también ELT)

Wilco. I'm always in love

jueves, 5 de agosto de 2010

Final feliz nº 1

Hice de tus gustos, los míos, pero soy incapaz de odiar las mismas cosas que tú.

Muse. Time is runnig out

La mujer literal

  • La mujer literal no tiene ojos de mujer fatal,...
  • Esta viva y coleando, aunque se muera de sueño y resucite a un muerto.
  • Es capaz de comerte a besos y beber los vientos por ti.
  • Devora libros; derrama ríos de tinto; su imaginación, ¡vuela!
  • Sabe que por la boca muere el pez, y, por eso, habla por los codos.
  • Le partieron el corazón y ya no cree que cualquier tiempo pasado fuera mejor.
  • Que lo malo, dice, se lo lleve el viento, y hoy, con este cierzo, te invita a vestirla de más literales, porque sola no puede, pero con amigos, sí.

miércoles, 4 de agosto de 2010

martes, 3 de agosto de 2010

En el espejo

Hoy he vuelto a mirarme en el espejo. Con tiempo. Un minuto o dos. Todavía me he reconocido. Los años, desde luego, no pasan en balde pero aún sigo siendo yo. Despeinada, vestida siempre informal, con las uñas a punto de ser mordidas y cara de quién no ha encontrado lo que busca. Aún contengo la fuerza de la gravedad pero con menos ahínco y no escondo las cuatro canas que brillan de inmediato. Sin embargo, en el espejo, ya se dibuja la Hache que seré dentro de unos años y, a esa, a la próxima, le dedico un saludo y mis mejores deseos. ¡Espero que ella me reconozca cuando llegue su momento!

lunes, 2 de agosto de 2010

Deshoras

Si me levanto de noche. Como a la hora de merendar. Duermo en vez de cenar y, mas que tener sueño, sobrevivo soñando, ¿qué día será hoy? Pues algo así me pasa con usted. Simple y llanamente, somos personas a deshoras.

domingo, 1 de agosto de 2010

Paseante dominical (que me detengan)

Mi amiga Lucía cuando llega a casa después de toda una noche de fiesta se prepara unos bocatas de metro y medio. A menudo hay suerte y son de jamón con tomate, o de queso y jamón york. Pero otras, los efectos de la noche hacen estragos y se zampa bocadillos de sardinas y mermelada, croquetas con pimientos verdes y yogur, o morcilla con nocilla. Mi amiga Luisa, en cambio, cuando llega a casa con los primeros rayos de sol de domingo queda literalmente dormida nada más cerrar la puerta de casa -una vez ni pudo traspasar el umbral, acabo roncando, llave en mano, sobre su alfombra de "Bienvenido a la república independiente de tu casa"-. Pero lo habitual es que caiga a peso muerto en el sofá. Vestida y retorcida. Mi amiga Ana es la más normalita. Llega hasta el dormitorio, se pone el pijama, se mete en la cama y hasta pone el despertador. Incluso se toma un ibuprofeno antes de dormir, para que la resaca sea menor, dice. Y luego estoy yo. Que soy un peligro público. Una sonámbula de Internet. Por lo visto, -porque me entero después- antes de dormir, enciendo el ordenador y escribo. No solo actualizo el blog, también envío correos electrónicos. ¿Aún no te ha pasado? Ve con cuidado. Es una lotería. Te puede pasar a ti. Y claro, este domingo lo he vuelto a hacer. Al menos eso dice mi bandeja de "elementos enviados". Y aquí me tenéis como una pánfila alucinando en colores conmigo. Como ya no se puede deshacer, os pido perdón, sinceramente. Lo hago sin darme cuenta. ¡Que me aten las manos con cinta aislante cuando vuelvo a casa los domingos temprano! ¡Que me detengan!
P.D.: Y vosotros, ¿qué? ¿Sois de almorzar, dormir en cualquier parte o de sonambulismo?

sábado, 31 de julio de 2010

Última página

Os escribo desde la última página de mi libro de milquinientastres. Un libro demasiado pesado para llevarlo en el bolso o a la piscina. Un libro que ha habitado mi mesilla durante muchas semanas y que ahora pasará a ocupar el montón de los ya leídos, una mole que ya mide metroydoce centímetros. En breve, lo cerraré. Pero su historia y la mía ya no se separarán. Aunque os parezca una ñonería tremenda, que sé que lo es, no puedo evitar sentirme un poco triste cuando llego a la última página del libro. Un abismo de vacío empieza a crecer en mi mesilla y me impide dormir. Tendré que encontrar un sustituto y rápido. ¿Algúna recomendación?
P.D.: Y el libro se cerró. Descanse en paz.