miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Quién es la del espejo?

Lavarte la cara, algo de rímel y a la calle. Es lo máximo para lo que uso el espejo. Así nos va. Hoy algo me ha dejado paralizada frente a él. El tiempo. Por partida doble. El tiempo que hacía que no me miraba. El tiempo que pasa también para mí. ¡La gravedad de la gravedad! Mis piernas, ¡esas no son mías! ¿Qué ha pasado? ¿Y esa barriguita? ¿Y esa parte de atrás? Tras ahogar un grito y evitar que los ojos salieran de sus órbitas he decidido dejar de ser pasota. Mi nave cae en picado y es hora de tripularla. El piloto automático no ha hecho bien su trabajo. ¡Despedido! Escaleras, nada de picoteo, caminar, bici, agua y más verduras,... ¡Hay que poner arreglo a este desaguisado! Ups, carajo, la próxima vez debería hacerlo después de Navidad. ¿Qué haré con el turrón, el vino, el marisco, los mazapanes,...? ¡Tiempo muerto! ¡Espejos del mundo, dadme una tregua, en enero prometo tomarlo más en serio! ¿Trato?

Kula Shaker. Christmas time is here again