lunes, 14 de enero de 2013

#Cuentocontigo:Clases particulares

A Raúl siempre le lloraban los ojos, pero no estaba triste. En clase todos se burlaban de él, menos yo. Me parecía que alguien con el don de llorar y hacer problemas de matemáticas a la vez, era un ser de otro planeta. 

Era muy bueno con matemáticas Raúl, sin embargo, siempre sacaba malas notas en lengua y literatura. Sus dictados eran ilegibles y la profesora, Doña Inés, no podía corregirlos. Era por las lágrimas. Sus grandes gotas saladas siempre echaban a perder el texto. El papel se llenaba de agujeros y Raúl estaba convencido de que las palabras se escapaban por ahí. Yo también lo pensaba. Eso y que Raúl podía ayudarme con las fracciones y yo le echaría una mano con su fuga de palabras. 

Cerramos el trato con un apretón de manos y un mar de lágrimas. Esa tarde empezarían nuestras clases particulares. Comenzó él. Vino cargado de tartas Las había de moras, de queso, de chocolate y de limón. De distintos tamaños, divididas en muchos trozos. Dijo que así aprendería a sumar y restar quebrados. Y acertó. Llegó después mi turno. Le regalé mi bolígrafo especial y le propuse escribir los dictados con el cuaderno apoyado en la pared. ¡Increíble! Un dictado perfecto. Desde entonces, su cuaderno es como un sábana secándose al sol bordada de palabras. Y yo he aprendido mucho de fracciones, y también de tartas y bizcochos.

domingo, 13 de enero de 2013

Paseante dominical (quiero dormir)

La pared vibra. Los nuevos vecinos no dejan de hacer vibrar la pared. La imaginación, azotada por el sueño, se dispara en nuestro dormitorio. ¿Qué puede vibrar asi? Aspirar la casa de madrugada, afeitarse cada hora de pies a cabeza, secarse el pelo con una hélice de helicóptero, vivir dentro de un motor de explosión... Y mientras buscamos una respuesta, la pared vibra, el suelo vibra, nuestras cabezas echan humo... Queridos vecinos: os odio.

lunes, 7 de enero de 2013

#Cuentocontigo: El pueblo de las tres veletas



"sigue sin soplar el viento..."


He encontrado esta frase apuntada en un viejo cuaderno. No sé cuándo la escribí, pero sin duda es el principio de un cuento. El primero del año. Veamos si te gusta como sigue...

"... Los vecinos se turnan para hacer guardia en lo alto del campanario. Si las nubes se van, harán sonar la campana. Pero han pasado meses, y las nubes siguen ahí. No dejan ver la luz del sol, ni el arcoíris La ropa no se seca en los balcones y los cabellos de las mujeres han vuelto a hacerse moño. Todo está quieto. Las faldas ya no tienen volantes, y han olvidado el vuelo de las cometas, de los pájaros, de los aviones,... Los sueños se han quedado también al otro lado de las nubes, como los globos y las estrellas" 

martes, 1 de enero de 2013

Happy new/old year

De un salto hemos llegado a 2013.

Todo lo pasado, pasado está. Hoy es un día sin memoria. En el que solo quedan flashes de una larga noche en la que deseamos felicidad a todo ser humano con el que nos encontramos. Ni siquiera recordamos a cuántas personas besamos y dijimos eso de Feliz Año Nuevo...

Yo en cambio no voy a olvidarme de que esta Nochevieja la pasé con mis padres en su 40 aniversario de boda, y el Año Nuevo, con mi chico, y muchos sueños y propósitos por delante para los próximos cien años.

Si nos hubiérais hecho una foto, nuestro último y primer día serían algo así.


Mañana, empieza todo otra vez...
¡Venga, vamos a comernos el mundo!

domingo, 30 de diciembre de 2012

Paseante dominical (Sprint final)

Ya se ve la meta, queda muy poco para cruzarla y de repente, pasan por tu mente todos los momentos clave que has dejado atrás. Normalmente siempre recuerdas primero los negativos, y eso hace que pongas una velocidad más en tu sprint,... pero no querrías terminar la carrera con ese mal rollo, así que aminoras un poco la marcha y haces recuento de todo lo bueno, todo lo que has aprendido, las personas maravillosas a las que has conocido o que ya estaban y siguen siendo muy importantes, los viajes, los libros, los besos y abrazos, las lágrimas de emoción, los experimentos gastronómicos, las mudanzas, y las permanencias.
Te faltan dedos para contar lo bueno. Y así te acercas a la meta, con una gran sonrisa que es lo que tú eres. Y lo demás... ¡quedó atrás! ¡A por el 2013!

sábado, 29 de diciembre de 2012

B(e)SO del año

Os regalo esta canción, para que empecéis el año cargados de optimismo y buen rollo.
Me gusta cómo suena y también su videoclip.
Un abrazo de los de verdad para todos.
Feliz nueva etapa


Little talks. Of monster and men

miércoles, 26 de diciembre de 2012

CROQUETAS

Cuando en casa había croquetas, la alegría se subía por las paredes. Y por eso había que dejar reposar la pasta en altura, a increíble altura, para evitar que la yo-escaladora pasara el dedo por el plato, en círculos concéntricos, y se llevara la precuela hecha bechamel de unas deliciosas croquetas maternas. Después descubrí que las croquetas no eran la versión original del laboratorio de cocina de mamá. Eran la segunda o tercera parte de algo, tal vez un asado, tal vez un caldo, quizá una merluza,...  Me pareció injusto dejar a las croquetas como el 'segundo plato' de cualquier cocina y las convertí en plato 'de propio'. ¡Croquetas porque sí! Hoy mi madre me espera a comer con un gran plato de croquetas. Recién hechas, esponjosas, sabrosas. Croquetas que me parecen el manjar más exquisito del mundo. Croquetas como forma de vida, mi vida.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Cuento contigo. El cuento al revés

Quiero empezar este cuento por el final. Un final feliz, para que nunca un niño nazca en un portal, sin un techo que darle cobijo. Para que sus padres no tengan que vivir en la calle, y puedan criarle  con dignidad. Para que viva en un mundo tolerante y en libertad, en el que cada cual pueda expresar sus creencias y, sus opiniones sin que su vida corra peligro por ello. Para que ese niño siempre tenga un plato de comida, y alegría e ilusión, y que pueda jugar y reír. Para que en su mundo no se divida a la gente según categorías sociales y posesión de riquezas. Para que en su mundo, todos sean realmente iguales y la avaricia, la envidia y la mentira no tengan sitio.  Para que siempre pueda abrazar a sus seres queridos y decirles lo mucho que les quiere. Y así empezaría este cuento... Lo escribes solamente tú. 

Naviniebla

Cuando Zaragoza se despierta rodeada de niebla me imagino que estamos envueltos para regalo...

domingo, 23 de diciembre de 2012

Paseante dominical (Grandes Esperanzas)

No estoy plagiando a Dickens, más bien todo lo contrario.

Por fin hoy he empezado a leer 'Grandes esperanzas'. Quería pasar la Navidad con este libro y empezar también el año en su compañía, (que el libro en cuestión da para unos días) y metafóricamente así es como quiero recibir a 2013, con 'grandes esperanzas', pintado de verde luminoso, con la ilusión de tanto bueno que va a venir y puede arreglarse.

Porque ni soy supersticiosa, ni pesimista, deseo que nunca perdamos las esperanzas, y si son grandes mejor que mejor. No dejemos de creer, sobre todo en nosotros mismos.

Felices días a todos.