martes, 27 de marzo de 2012

Noche de radio

Unos amigos, que podrían ser mis padres o padres y medio, tienen un programa de radio en una emisora libre. Son aficionados que le ponen mucho empeño y más ilusión. Dos horas por semana pinchan las canciones de su juventud, a los artistas de entonces, y permiten hacer dedicatorias especiales.

Me han pedido que hoy escuchara su programa, así que a las diez y media, me he pegado literalmente al transistor. De repente, esas voces, las interferencias de la radio, el estilo de presentar y presentarse,... Era como si volviera a tener diez años. Me han devuelto a las veladas de radio con mi madre. A recordar la emisora que pusieron en el colegio. Aquella sencilla mesa de mezclas con el profe como técnico de sonido improvisado, y el micrófono,...

Mis amigos-padreymedio-seguían pinchando discos, con tocata y aguja, es curioso el sonido de un vinilo... Otro que había olvidado... ¡Cómo he podido dejar pasar a aquella 'yo' de quince años, pegada a su radio, su única fuente de músicas nuevas. Aquella cadena de música que sonaba a todas horas y dónde empezaron las grabaciones en cintas de casete, antes de que llegaran los mix y los DJ's. Esas  en las que siempre un locutor/a hablaba antes de que terminase la canción. Largas noches de radio aquellas, la grande y la pequeña, que a veces dormía bajo la almohada... ¡Qué lejos parecen estar! Después, en la carrera, ¡cuántas noches manteniéndome en vela para repasar los apuntes antes del examen! Con noctámbulos que contaban historias increíbles. Madrugadas de café y radio...
Mis amigos, los padres y medio, me han dedicado hoy una canción de Michel Polnareff, titulada
Love Me, Please Love Me.
Y he vuelto a sentir la magia. Esa magia que hizo que yo sea yo, aquí y ahora...

lunes, 26 de marzo de 2012

¿Qué día es hoy?

Lunes, 26 de marzo. Lo apuntaré aquí, para que no se me olvide.
Le pondré un título, para que sea más fácil recordarlo...¿Qué tal "El lunes con más sol"? Sí, podría parecer otra cosa, mejor probamos con... "Llámame, lunes. El lunes"; sí, complicado... ¿Y algo así? "Lunes, por fin" o ..."Lunes de museo"... ¿Lo pilláis, no?...

Tal vez esto del título no sea muy buena idea. Pero claro, ¿cómo realzar a este lunes sobre todos los demás? ¡No es el cumpleaños de nadie querido, ni aconteció un hecho histórico de primer orden, ni hubo elecciones, festivales de canción, finales deportivas,...!

Tampoco ha pasado algo que deba incluirse en los libros de texto, ya me entenderéis. Al menos, en los vuestros. Si yo hiciera un libro para estudiarme, ¡aparecería! ¡Sí! El (ejem, ejem) famoso lunes... ¡Nada! ¡Que no damos con la onomástica!

Es complicado. (Y no es un estado de facebook) Pero es un lunes especial. Especial para mí... Bueno, tengo hasta el domingo de plazo para rebautizar a este anómalo día de la semana, antes de que otro con su mismo nombre lo borre de mi/tú/nuestra memoria colectiva.  Se aceptan sugerencias.

sábado, 24 de marzo de 2012

B(e)SO del día...

Como cada fin de semana...
¡Toda una declaración de principios!
Uuuuuuuuuu





Niños Mutantes. Empezar de cero (Ctrl+Alt+Supr)

viernes, 23 de marzo de 2012

Ojos nuevos

Los ojos de Nicolás se abrieron hace un mes.
Ojos nuevos que hoy me han ayudado a verlo todo con  otro color.
Y él, ni se ha dado cuenta...
¿O tal vez sí?
Gracias, pequeño Nicolás

jueves, 22 de marzo de 2012

Tres solos

Sin hablarse, los mismos tres clientes, solos, toman cafés solos, en un bar. Son metódicos, éste dos terrones, aquella ninguno, él, sacarina. Son mecánicos. Tres vueltas de cuchara. Dos sorbos y el tercero hasta apurar la taza. Son miméticos. Uno tras otro, dejan tres monedas de euro sobre el mostrador. Son puntuales. Primero sale tres terrones, después sacarina. Ella se retrasa un poco más limpiándose el café de los labios. El camarero dice adiós, una vez solo. Recoge las tres monedas y limpia la barra. A solas, en su bar, esperará a nuevos clientes de cafés solos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Más, más, más,...

Si sigo tan concentrada, me convertiré en suavizante. Me verteré sobre tu ropa, dejaré aroma a nubes que ya no tengo tiempo de ver, y a cielos que cambian de color sin mí. Si sigo tan ocupada, olvidaré mi nombre y mi cara, y tal vez no me reconozcas y creas que me he perdido. Si sigo trabajando durante horas y más horas, las robaré de mis sueños, mis letras y mis domingos. Está decidido. Voy a desconcentrarme al máximo y a mirar todos los cielos que quiera. A gritar tu nombre y el mío. A saltar charcos y reírme porque sí. No puedo perder otro día. No quiero olvidarme de mí.

martes, 20 de marzo de 2012

Próxima estación...

Ya estás aquí. Loca, impetuosa, variable, descocada,... Ya estás aquí, quizá antes de tiempo, tal vez, en el momento justo. A mí me pillas aún con ganas de frío, de manta, de días de lluvia tras los cristales. Pero vienes cargada de horas de luz y nuevas energías. Pasa pues, no te quedes ahí. Estás en tu casa.

lunes, 19 de marzo de 2012

Punto y seguido

No tuve clemencia. Devoré las últimas páginas, sin esperas. Cerré la tapa y cerré los ojos. Me despedí de los personajes. Ellos me sonrieron. No será un adiós, nos dijimos. Tras el luto oficial de 24 horas, vuelvo a abrir otro libro. Sin clemencia devoro las primeras páginas...

(De Claraboya de Saramago a Días de invierno de Auster)

domingo, 18 de marzo de 2012

Paseante dominical (Viajar desde el sofá)

Me gusta ver películas los domingos por la noche. Hacen que el final de día no sea una tragedia. Permiten imaginar un lunes mejor. Hoy, los protagonistas entran al Vaticano sin hacer fila, como (san) Pedro por su casa. Transitan por el Tíber, se lanzan en tirolina por catacumbas, tienen vuelos low cost en primera clase... Hasta que visite la ciudad, amigos y amigas, es una de las mejores formas de viajar que he encontrado. Domingos de cine. Mañana, será otro día